Una sopa cremosa de cangrejo con huevo pochado

Si quieres que siempre te salga bien, fija el tiempo de cocción del cangrejo. Añádelo al final y cuécelo solo 8-10 minutos, hasta que cambie de color. Si te pasas, se pondrá gomoso y perderá toda su jugosidad.
La base de sabor es el sofrito de ají amarillo. En una olla grande, sofríe la cebolla hasta que esté transparente, añade el ajo y luego el ají molido. Aquí es clave: reviérvelo bien durante 2 minutos para que no se queme y amargue la sopa. Después, agrega el tomate y deja que suelte sus jugos.
Cuando añadas el caldo y las verduras más duras (papa, zanahoria), déjalas cocer hasta que estén casi tiernas. Luego incorpora las arvejas y el choclo, que necesitan menos tiempo. Este orden te asegura que nada quede crudo ni pasado.
Para la cremosidad, baja el fuego al mínimo. Vierte la leche evaporada poco a poco, revolviendo. Si la añades de golpe y con el fuego alto, podría cortarse. Después, agrega el queso fresco desmenuzado y remueve hasta que se funda. Prueba y ajusta el punto de sal al final, teniendo en cuenta que el caldo y el queso ya aportan sal.
El huevo pochado se hace aparte. Si no te animas, un huevo escalfado suave en la misma sopa (apagando el fuego y tapando la olla un minuto) es un buen plan B. Sirve la sopa bien caliente, coloca el huevo encima y termina con culantro fresco picado. El arroz y el limón al lado son el contraste perfecto.
Mi consejo: si no encuentras cangrejo fresco, puedes usar otros mariscos, pero el sabor cambiará. Con camarones, por ejemplo, reduce su tiempo de cocción a 3-4 minutos o se endurecerán. Y recuerda, esta sopa es mejor comerla al momento. Si sobra, recalienta a fuego muy suave para que la leche no se separe.
Sustituye el cangrejo por 500g de camarones pelados y desvenados. Añade los camarones en el último paso de cocción para que no se sobrecocinen.
Añade 1-2 ajíes limo picados junto con el ají amarillo para un toque más picante.
Omite el cangrejo y usa caldo de verduras. Añade champiñones y espárragos para dar textura y sabor.
Guarda el chupe sin los huevos en un recipiente hermético en el refrigerador. Los huevos deben prepararse al momento de servir. Calienta a fuego bajo revolviendo ocasionalmente, añadiendo un poco de caldo si es necesario para recuperar la consistencia.
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23 de febrero de 2026
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