Cigalas a la brasa con una mantequilla de limón, lima y hierbas

Si quieres que te salga a la primera, empieza por el corte longitudinal en el lomo de las cigalas. Es el paso más importante: permite que el calor llegue rápido a la carne, evita que se arqueen al cocinarse y hace que la mantequilla cítrica penetre bien. Asegúrate de secarlas muy bien con papel de cocina después de lavarlas; si quedan húmedas, no conseguirás ese marcado bonito en la parrilla.
Para la mantequilla, usa una sin sal para controlar tú el punto. Derrite la mantequilla a fuego medio-bajo y añade el ajo picado. Cocínalo solo 1-2 minutos hasta que huela bien, pero sin que llegue a dorarse, o amargará. Retira el cazo del fuego antes de añadir el zest y el jugo de limón y lima. Si lo haces con el calor directo, los cítricos pueden cortar la mantequilla. Mézclalo bien, añade las hierbas y mantenla caliente, pero sin que hierva.
En la parrilla, el truco está en el precalentado y no moverlas antes de tiempo. La barbacoa debe estar bien caliente, a unos 200°C. Coloca las cigalas con el lado del corte hacia abajo y no las toques. Deja que se cocinen 3-4 minutos por ese lado para que se marquen y suelten. Luego, voltéalas con pinzas y dales otros 3-4 minutos. Están listas cuando la cáscara es de un rojo vivo y la carne se ve opaca y firme. Si las dejas más, se secan.
Sírvelas al momento. Colócalas en una fuente o tabla y báñalas con la mantequilla cítrica caliente, insistiendo en el corte que hiciste. Así cada bocado tendrá ese contraste entre el humo de la brasa y la frescura ácida. Si no tienes barbacoa, una plancha de hierro bien caliente funciona, aunque perderás algo del sabor a humo. Y si una cigala se te pasa un poco de cocción, un extra de esa mantequilla por encima ayudará a compensar la jugosidad.
Añade 1 chile rojo picado o una cucharadita de copos de chile a la mantequilla cítrica para un toque picante que contrasta con la dulzura de las cigalas.
Sustituye el perejil y cebollino por una mezcla de hierbas provenzales (tomillo, romero, orégano) para un perfil aromático más mediterráneo.
Las cigalas cocidas deben consumirse inmediatamente. La mantequilla cítrica sobrante puede refrigerarse hasta 3 días en un recipiente hermético y recalentarse suavemente.
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23 de febrero de 2026
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