Tradicional tarta salada catalana con verduras y embutidos

La Coca de Recapte es una especialidad tradicional de la cocina catalana que se remonta a siglos atrás. Su nombre proviene del término 'recapte', que significa 'provisión' o 'abastecimiento', ya que originalmente se preparaba con los ingredientes que se tenían a mano en la despensa. Esta variante moderna mantiene la esencia de la receta tradicional pero incorpora algunas adaptaciones contemporáneas que realzan su sabor y presentación.
Esta deliciosa tarta salada combina la textura crujiente de la masa con la suavidad de las verduras asadas y el sabor intenso de los embutidos típicos catalanes. La berenjena y el pimiento rojo aportan dulzor natural, mientras que la cebolla caramelizada añade profundidad de sabor. Los pimientos asados en conserva aportan un toque ahumado que complementa perfectamente la anchoa y la butifarra.
La masa, aunque requiere un poco de paciencia, es la base fundamental de esta preparación. Debe quedar fina y crujiente, capaz de sostener los ingredientes sin empaparse. El secreto está en el reposo adecuado de la masa y en hornearla previamente para evitar que se humedezca con los vegetales. Esta técnica garantiza que cada bocado ofrezca el contraste perfecto entre lo crujiente y lo tierno.
Para la presentación, se recomienda servir la coca directamente en la bandeja de horno, cortada en porciones triangulares como una pizza. Se puede acompañar con una ensalada verde sencilla para equilibrar la riqueza de los ingredientes. Tradicionalmente se consume a temperatura ambiente, lo que la hace ideal para comidas al aire libre, picnics o reuniones familiares donde se necesita un plato que se pueda preparar con antelación.
Esta variante incluye tanto ingredientes vegetarianos como cárnicos, respetando la tradición de utilizar lo que se tiene disponible. Sin embargo, se pueden hacer adaptaciones según las preferencias dietéticas. La combinación de sabores mediterráneos -aceite de oliva, verduras asadas y embutidos de calidad- hace de esta coca un plato completo y satisfactorio que representa lo mejor de la cocina catalana de aprovechamiento.
El resultado final es una tarta salada versátil que funciona tanto como plato principal para una comida informal como para una cena más elaborada. Su atractivo visual con los colores vibrantes de las verduras la convierte en un centro de mesa impresionante, mientras que su sabor complejo pero equilibrado asegura que complacerá a todos los paladares.
Omite la butifarra y las anchoas. Añade más variedad de verduras como calabacín, champiñones y espinacas. Puedes incluir queso de cabra o mozzarella para dar cremosidad.
Sustituye los embutidos por mariscos como gambas, mejillones y trozos de bacalao. Añade un toque de azafrán a la masa para dar color y sabor.
Prepara pequeñas cocas individuales usando moldes de muffins o cortando la masa en círculos. Perfecto para tapas o aperitivos en fiestas.
Guarda la coca en un recipiente hermético en la nevera. Para recalentar, coloca en el horno a 160°C durante 10 minutos o hasta que esté caliente.
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