El truco está en el corte y el espacio en la bandeja

Para ahorrar tiempo sin liarla, haz esto primero: corta la coliflor en floretes del mismo tamaño. Es el único modo de que se doren de forma uniforme y no te quedes con unos crudos y otros quemados. Si son muy grandes, tardarán más y el interior no se pondrá tierno; si son muy pequeños, se secarán. Mi consejo es que sean del tamaño de un huevo, más o menos. Luego, el segundo punto clave: al colocarlos en la bandeja, asegúrate de que no se toquen. Si se amontonan, se cocerán al vapor en lugar de dorarse y caramelizarse. Usa dos bandejas si es necesario, pero dales espacio.
El aceite de oliva es fundamental para que se forme esa costra dorada y sabrosa. No escatimes, pero tampoco te pases: 3 cucharadas suelen ser suficientes para una coliflor grande. Mézclalos bien en un bol hasta que cada florete brille. El horneado a 200°C durante 25-30 minutos es el tiempo ideal. Dale la vuelta a la mitad, con una espátula, para que se doren por todos lados. El punto perfecto es cuando están tiernos al pincharlos con un tenedor y tienen manchas tostadas.
Mientras se hornea, prepara el chimichurri. Aquí la frescura lo es todo. Usa perejil fresco y pícalo bien, pero no hasta hacerlo puré. El ajo también debe estar bien picado para que su sabor se reparta. Mezcla primero las hierbas, el ajo y las especias secas (pimentón, orégano, ají molido si te gusta el punto) con el vinagre. Deja que se hidraten un minuto antes de añadir el aceite de oliva en hilo, batiendo. Así la emulsión se mantiene mejor. Pruébalo y ajusta de sal. Si lo preparas con un poco de antelación, los sabores se integran aún más.
Para servir, no mezcles toda la coliflor con el chimichurri en la fuente. Sirve la coliflor dorada y rocía el chimichurri por encima en el momento, dejando un cuenco aparte con más salsa. Así cada uno puede añadir la cantidad que quiera y la coliflor no se reblandece. Si te sobra, guarda la coliflor y el chimichurri por separado en la nevera. Para recalentar, mete la coliflor unos minutos en el horno o en una sartén para que recupere el crujiente; el microondas la dejará blanda.
Sustituye el chimichurri por salsa romesco para una versión catalana
Añade chiles secos triturados o copos de chile a la coliflor antes de hornear
Espolvorea queso parmesano rallado sobre la coliflor los últimos 5 minutos de horneado (no vegana)
Guardar la coliflor y el chimichurri por separado en recipientes herméticos. La coliflor se puede recalentar en el horno a 180°C durante 10 minutos. El chimichurri aguanta hasta 5 días refrigerado.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.