Un clásico castellano de horno con patatas y hierbas aromáticas

El cordero asado estilo castellano es una de las joyas gastronómicas de la cocina tradicional española, especialmente arraigada en las regiones de Castilla y León. Este plato hunde sus raíces en la tradición pastoril de la meseta castellana, donde el cordero ha sido durante siglos un alimento fundamental. La receta que presentamos sigue el método casero transmitido de generación en generación, respetando los tiempos lentos de cocción que permiten desarrollar todos los sabores.
El sabor del cordero asado castellano es intenso y profundo, con notas terrosas que se equilibran perfectamente con el aroma de las hierbas mediterráneas. La carne queda tierna y jugosa por dentro, mientras que la piel exterior se dora hasta alcanzar una textura crujiente que contrasta deliciosamente. Las patatas, cocinadas en el mismo jugo del cordero, absorben todos los sabores y adquieren una textura cremosa por dentro y dorada por fuera.
La presentación tradicional consiste en servir el cordero en una fuente grande de barro o cerámica, acompañado de las patatas doradas y decorado con las ramitas de romero y tomillo utilizadas durante la cocción. Se suele espolvorear con un poco más de romero fresco y servir inmediatamente para aprovechar el calor y los aromas. La carne se corta en trozos generosos que permiten apreciar el punto perfecto de cocción.
Para lograr el mejor resultado, es fundamental utilizar un cordero de buena calidad, preferiblemente lechal o recental, que garantiza una carne tierna y sabrosa. El tiempo de reposo después del horneado es crucial para que los jugos se redistribuyan por toda la carne, asegurando que cada bocado sea jugoso. La temperatura del horno debe mantenerse constante durante todo el proceso para lograr ese dorado uniforme tan característico.
Este plato es ideal para reuniones familiares y celebraciones, ya que su elaboración requiere tiempo pero el resultado compensa con creces el esfuerzo. El aroma que inunda la casa durante la cocción es parte de la experiencia, anticipando el festín que está por llegar. Cada región castellana tiene sus variantes, pero esta receta representa la esencia de la preparación casera más auténtica.
Un consejo final: no escatimes en el tiempo de marinado previo, ya que permite que los sabores penetren profundamente en la carne. También es importante dar la vuelta al cordero a mitad de cocción para que se dore uniformemente por todos lados. Sirve con un buen vino tinto de la Ribera del Duero para completar la experiencia castellana.
Sustituye el romero y tomillo por una mezcla de hierbas provenzales (orégano, albahaca, mejorana) para un toque mediterráneo diferente.
En lugar de vino blanco, utiliza vino tinto de la Ribera del Duero para la cocción, obteniendo una salsa más oscura y robusta.
Corta las patatas en rodajas finas y colócalas en capas alternando con cebolla en rodajas, creando una base de patatas panaderas.
Guarda el cordero y las patatas por separado en recipientes herméticos en la nevera. La salsa debe guardarse aparte. Para recalentar, calienta en el horno a 160°C durante 15-20 minutos, cubriendo con papel de aluminio para evitar que se seque.
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