Un plato bajo en carbohidratos con salsa cremosa de mostaza antigua

El cordero con salsa de mostaza antigua keto es una reinterpretación moderna de un clásico de la cocina mediterránea, adaptado para quienes siguen una dieta baja en carbohidratos. Esta receta combina la ternura y sabor intenso del cordero con la cremosidad y acidez única de una salsa elaborada con mostaza antigua, crema espesa y hierbas aromáticas. La preparación respeta los principios de la dieta cetogénica, eliminando harinas y azúcares pero manteniendo todo el sabor y la textura que hacen de este plato una experiencia gastronómica memorable.
La salsa de mostaza antigua es el corazón de esta receta, elaborada con granos de mostaza enteros que aportan una textura interesante y un sabor complejo que va desde lo ligeramente picante hasta lo ligeramente dulce. Al combinarse con crema espesa y caldo de carne, se crea una emulsión suave y sedosa que cubre perfectamente las jugosas piezas de cordero. La cocción lenta del cordero permite que las fibras se ablanden mientras absorben los sabores de la salsa, resultando en una carne tierna que se deshace en la boca.
La presentación de este plato es crucial para realzar su atractivo visual. Se recomienda servir el cordero sobre una cama de puré de coliflor keto o acompañado de espárragos salteados en mantequilla. La salsa debe verterse generosamente sobre la carne, decorando con unas ramitas de romero fresco y unos granos de mostaza antigua espolvoreados por encima. El contraste de colores entre el dorado del cordero, el crema de la salsa y el verde de las hierbas crea una composición visualmente atractiva.
Este plato es perfecto para ocasiones especiales donde se desea impresar sin salirse de los parámetros de una dieta baja en carbohidratos. La combinación de proteínas de alta calidad del cordero con las grasas saludables de la crema y el aceite de oliva lo convierten en una opción nutritiva y saciante. La mostaza antigua no solo aporta sabor sino también propiedades digestivas, haciendo de esta receta una elección equilibrada y deliciosa.
Para quienes buscan variaciones, se puede sustituir el cordero por solomillo de cerdo o muslos de pollo, ajustando los tiempos de cocción según corresponda. La salsa también admite modificaciones, como añadir un toque de vino blanco seco o incorporar hierbas diferentes como tomillo o estragón. La versatilidad de esta receta permite adaptarla a diferentes preferencias mientras se mantiene fiel a los principios keto.
El almacenamiento de este plato es sencillo: puede conservarse en refrigeración hasta por 3 días en un recipiente hermético, y la salsa tiende a mejorar de sabor al día siguiente. Para recalentar, se recomienda hacerlo a fuego lento en una sartén con un poco de caldo o agua para evitar que la salsa se seque o se corte. Esta receta demuestra que la cocina keto puede ser sofisticada, sabrosa y satisfactoria, rompiendo el mito de que las dietas bajas en carbohidratos son limitadas o aburridas.
Sustituye 50 ml del caldo de carne por vino blanco seco para añadir complejidad y acidez a la salsa.
Utiliza muslos de pollo deshuesados en lugar de cordero, reduciendo el tiempo de cocción a 20-25 minutos.
Añade 1 cucharadita de pimentón picante o una pizca de cayena para darle un toque picante a la salsa.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, calentar a fuego lento en una sartén añadiendo un poco de caldo o agua si la salsa está muy espesa.
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