Cordero tierno con una salsa cremosa de mostaza de grano, sin harinas ni azúcar.

Si no quieres que se estropee al final, controla el punto de dorado del cordero. Sella bien los cubos a fuego medio-alto, en una sola capa y sin amontonar, para que queden jugosos por dentro. Si los echas todos juntos, se cocerán en su propio jugo y quedarán hervidos, no dorados. Sácalos en cuanto estén bien sellados por fuera, aunque por dentro aún estén crudos; terminarán de hacerse en la salsa.
La base de la salsa la haces en la misma sartén, aprovechando los jugos y trocitos caramelizados que dejó la carne. Esos fondos son puro sabor. Cuando añadas el ajo, cuida que no se queme en un minuto, o amargará todo. Luego, al verter el caldo, raspa bien el fondo con una cuchara de madera para desglasar e incorporar todo ese sabor a la salsa.
Al incorporar la crema y la mostaza, baja el fuego. La crema espesa puede cortarse si la cueces a fuego muy fuerte. Déjala espesar suavemente durante unos 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Ahí es cuando añades la cúrcuma y el estragón. Si no tienes estragón fresco, usa una pizca del seco o incluso un poco de perifollo.
El punto de cocción final del cordero es clave. Vuelve a meter la carne en la salsa y tapa la sartén. Necesita unos 25-30 minutos a fuego lento para quedar tierna. Si la pinchas con un tenedor y cede fácilmente, está lista. Si prefieres usar el horno, a 180°C el mismo tiempo te dará un resultado más uniforme, sobre todo si haces mucha cantidad.
El toque final es la mantequilla. Apaga el fuego y añádela, removiendo hasta que se integre. Esto le da un brillo y una textura sedosa a la salsa. Si te sobra, guárdalo en la nevera hasta 3 días. Al recalentarlo, hazlo a fuego muy suave con un chorrito de caldo o agua, para que la salsa no se seque ni se corte.
Sustituye 50 ml del caldo de carne por vino blanco seco para añadir complejidad y acidez a la salsa.
Utiliza muslos de pollo deshuesados en lugar de cordero, reduciendo el tiempo de cocción a 20-25 minutos.
Añade 1 cucharadita de pimentón picante o una pizca de cayena para darle un toque picante a la salsa.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, calentar a fuego lento en una sartén añadiendo un poco de caldo o agua si la salsa está muy espesa.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.