Un plato tradicional marroquí con carne tierna y especias aromáticas

El cordero deshuesado a la brasa con cuscús es un plato emblemático de la cocina marroquí que combina la suavidad de la carne de cordero con la textura esponjosa del cuscús. Esta receta tiene sus raíces en las tradiciones culinarias bereberes del norte de África, donde el cordero se considera una carne especial para celebraciones y reuniones familiares importantes. La técnica de deshuesar el cordero permite una cocción más uniforme y facilita el servicio en la mesa, mientras que las brasas aportan ese sabor ahumado característico que realza los aromas de las especias.
El sabor de este plato es una sinfonía de especias marroquíes: el comino aporta calidez, el cilantro frescura, la cúrcuma un toque terroso y la canela un dulzor sutil que complementa perfectamente la carne de cordero. La carne, marinada durante horas, queda increíblemente tierna y jugosa, con una corteza exterior ligeramente crujiente gracias a la cocción a la brasa. El cuscús, por su parte, absorbe todos los jugos y especias, convirtiéndose en el acompañamiento perfecto.
La textura es un contraste maravilloso: la carne tierna y desmenuzable del cordero se combina con la ligereza esponjosa del cuscús, que se deshace en la boca. Las verduras asadas añaden un toque crujiente y dulce, mientras que las almendras tostadas proporcionan ese crunch final que eleva la experiencia sensorial. Cada bocado es un viaje a los mercados de especias de Marrakech.
Para la presentación, se recomienda servir el cuscús en una fuente grande y colocar encima las piezas de cordero deshuesado, decorando con las verduras asadas y espolvoreando las almendras fileteadas y el cilantro fresco picado. Se puede acompañar con una salsa de yogur con menta para contrastar con las especias. La presentación tradicional incluye servir el cuscús en forma de montaña con la carne dispuesta alrededor.
Este plato es ideal para reuniones familiares o cenas especiales, ya que su preparación aunque requiere tiempo, el resultado es espectacular. El aroma que desprende durante la cocción llenará tu hogar de esencias marroquíes. Es importante respetar los tiempos de marinado para que la carne absorba completamente los sabores de las especias.
Un consejo adicional es preparar el cuscús justo antes de servir para que mantenga su textura esponjosa. Si no dispones de parrilla de brasas, puedes utilizar un horno a alta temperatura, aunque perderás parte del sabor ahumado característico. La calidad del cordero es fundamental: busca piezas jóvenes y bien marmoleadas para obtener los mejores resultados.
Sustituye la menta por hierbabuena fresca y añade un puñado de hojas picadas al marinado para un aroma más intenso.
Añade al cuscús piñones tostados, pistachos picados y almendras laminadas para mayor textura.
Incorpora 1 cucharadita de harissa o pimienta de cayena al marinado para quienes prefieran un toque picante.
Guardar el cordero y el cuscús por separado en recipientes herméticos. Recalentar el cordero en el horno a 180°C durante 10-15 minutos y el cuscús al vapor o en el microondas con un poco de agua.
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