Una exquisita versión marroquí con especias aromáticas y cuscús

El cordero en tajine con garbanzos es un plato emblemático de la cocina marroquí que combina la ternura de la carne de cordero con la textura cremosa de los garbanzos, todo ello cocinado lentamente en un tajine tradicional de barro. Esta preparación milenaria permite que los sabores se concentren y se fusionen de manera armoniosa, creando un guiso profundamente aromático y reconfortante.
La clave de este plato reside en la mezcla de especias conocida como ras el hanout, que puede incluir hasta 30 ingredientes diferentes como canela, comino, cilantro, pimentón, cúrcuma y cardamomo. Cada familia marroquí guarda celosamente su propia receta de esta mezcla, transmitida de generación en generación. El resultado es un equilibrio perfecto entre lo dulce, lo salado y lo picante.
La textura del cordero, tras horas de cocción lenta, se deshace literalmente en la boca, mientras que los garbanzos absorben todos los jugos y especias, convirtiéndose en pequeñas delicias llenas de sabor. La adición de frutos secos como las almendras tostadas aporta un contraste crujiente que complementa perfectamente la suavidad del guiso.
Para la presentación tradicional, se sirve directamente en el tajine de barro, decorado con cilantro fresco picado y rodajas de limón confitado. El aroma que se desprende al destapar el tajine es una experiencia sensorial completa que anticipa la exquisitez del contenido. Se acompaña invariablemente con cuscús esponjoso que absorbe la deliciosa salsa.
Este plato es ideal para compartir en reuniones familiares o celebraciones especiales, siguiendo la tradición marroquí de comer todos del mismo plato. Cada bocado es un viaje a los zocos de Marrakech, con sus colores, aromas y sabores intensos que evocan la rica historia culinaria del Magreb.
Un consejo importante es preparar el plato con antelación, ya que los sabores mejoran notablemente al día siguiente. La paciencia en la cocción es recompensada con una carne extremadamente tierna y una salsa espesa y aromática que impregna cada ingrediente.
Sustituye el cordero por berenjenas y calabaza. Usa caldo de verduras en lugar de caldo de carne. Añade más frutos secos como pasas y piñones.
Usa muslos de pollo con piel en lugar de cordero. Reduce el tiempo de cocción a 1 hora en total.
Añade 1-2 chiles secos o una cucharadita de harissa al sofrito de especias para un toque picante.
Guarda el tajine (sin el cuscús) en un recipiente hermético en el refrigerador. El cuscús se debe preparar fresco. Calienta a fuego lento en una cazuela, añadiendo un poco de caldo o agua si es necesario.
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