Un plato de caza elegante con salsa agridulce

El corzo en salsa de arándanos es un plato de caza que combina la exquisitez de la carne de corzo con la frescura y acidez de los arándanos. Este plato tiene sus raíces en la tradición cinegética española, donde las carnes de caza se preparan con salsas frutales para equilibrar su intenso sabor. La carne de corzo, magra y de textura firme, se beneficia enormemente de la salsa de arándanos que aporta un contrapunto agridulce perfecto.
La textura de la carne de corzo es delicada pero con carácter, y cuando se cocina correctamente resulta tierna y jugosa. La salsa de arándanos, con su vibrante color rojo intenso, no solo aporta belleza visual al plato sino también una complejidad de sabores que va desde lo dulce hasta lo ligeramente ácido. Los arándanos se deshacen lentamente durante la cocción, creando una salsa espesa y brillante que se adhiere perfectamente a la carne.
Para la presentación, se recomienda servir el corzo en rodajas finas sobre un lecho de puré de patata o coliflor, con la salsa de arándanos vertida generosamente por encima. Unas hojas de romero fresco o tomillo pueden utilizarse como decoración final. El contraste de colores entre la carne oscura, la salsa roja intensa y el puré blanco crea una composición visualmente atractiva.
Este plato es ideal para ocasiones especiales donde se busca impresionar a los comensales con sabores sofisticados pero arraigados en la tradición. La combinación de sabores salvajes y frutales transporta directamente a los bosques otoñales donde el corzo habita naturalmente. Es importante respetar los tiempos de cocción para no secar la carne, que debe quedar rosada en su interior.
La salsa de arándanos puede prepararse con antelación, lo que facilita el servicio durante cenas con invitados. Se recomienda marinar previamente la carne con vino tinto y hierbas aromáticas para potenciar su sabor. La grasa natural del corzo se funde durante la cocción, aportando jugosidad y profundidad al conjunto del plato.
Para el maridaje, un vino tinto con cuerpo como un Rioja Reserva o un Ribera del Duero complementa perfectamente los sabores intensos del corzo y la acidez de los arándanos. La presentación final puede completarse con guarniciones de verduras asadas como zanahorias baby o espárragos trigueros, que aportan color y texturas contrastantes.
Añade 20g de chocolate negro 70% a la salsa durante la reducción para un toque más profundo y terroso.
Incorpora el zumo y la ralladura de una naranja a la salsa para un toque cítrico refrescante.
Sustituye la mantequilla por aceite de oliva y el puré de patatas por puré de coliflor para reducir calorías.
Guarda el corzo y la salsa por separado en recipientes herméticos. Calienta suavemente la salsa y el corzo por separado antes de servir.
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