Deliciosos bocaditos brasileños rellenos de pollo desmenuzado

La coxinha es uno de los salados más populares y queridos de la gastronomía brasileña. Su nombre significa "muslito" en portugués, debido a su forma que recuerda a una pequeña pierna de pollo. Este delicioso aperitivo tiene su origen en el siglo XIX, cuando se creó como una forma creativa de aprovechar las sobras de pollo de la cocina de la corte imperial brasileña. Hoy en día, es un elemento imprescindible en cualquier fiesta, reunión familiar o bar de botecos por todo Brasil.
La coxinha se caracteriza por su masa exterior crujiente y dorada, hecha con una mezcla de harina de trigo y caldo de pollo que se cocina hasta formar una masa maleable. En su interior, guarda un relleno cremoso y sabroso de pollo desmenuzado, condimentado con cebolla, ajo, perejil y a veces queso catupiry, la famosa crema de queso brasileña. La textura contrastante entre el exterior crocante y el interior suave y jugoso es lo que hace de este bocado una verdadera delicia.
Para preparar coxinhas auténticas, es fundamental trabajar la masa mientras aún está caliente, dándole la forma característica de lágrima o muslito. El proceso de empanado requiere paciencia: primero se pasa por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado, asegurando una cobertura uniforme que se dorará perfectamente al freír. La fritura debe realizarse en aceite abundante y caliente, pero no humeante, para que la masa se cocine por dentro mientras el exterior adquiere ese color dorado perfecto.
La presentación tradicional de las coxinhas es en una fuente grande, apiladas como pequeños tesoros dorados. Se sirven calientes, acompañadas de salsa de pimienta, mostaza o incluso salsa de ajo. Para una presentación más elegante, se pueden disponer en bandejas individuales con ramitas de perejil fresco y rodajas de limón. Son perfectas para compartir y siempre desaparecen rápidamente de cualquier mesa de aperitivos.
Un consejo importante es preparar el relleno con antelación, ya que debe estar completamente frío al momento de rellenar las coxinhas. Esto evita que la masa se ablande y se rompa durante el moldeado. Además, si se desea una versión más ligera, se pueden hornear en lugar de freír, aunque la textura será ligeramente diferente. Las coxinhas también se pueden congelar después del empanado, listas para freír cuando se necesiten.
Este aperitivo representa perfectamente la alegría y generosidad de la cocina brasileña. Cada bocado transporta a las calles de São Paulo o a las playas de Río, donde las coxinhas son parte fundamental de la cultura gastronómica. Son ideales para introducir a amigos y familiares en los sabores de Brasil, y su éxito está garantizado en cualquier tipo de reunión social.
Sustituir el pollo por carne seca (charque) desmenuzada, típica del noreste de Brasil.
Usar champiñones salteados o espinacas con ricotta en lugar del relleno de pollo.
Hornear a 200°C durante 20-25 minutos en lugar de freír, rociando con un poco de aceite antes de hornear para que se doren.
Guardar las coxinhas frías en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, hornear a 180°C durante 10 minutos o freír brevemente para recuperar la textura crujiente.
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