Una crema suave y reconfortante con el sabor único del apio nabo

La crema de apio nabo es una deliciosa preparación de origen francés que combina la textura cremosa y el sabor suave y ligeramente dulce de este tubérculo poco conocido. El apio nabo, también llamado apio rábano, aporta una consistencia aterciopelada y un sabor delicado que recuerda al apio común pero con notas más suaves y terrosas. Esta crema es perfecta para los meses fríos, ofreciendo un plato reconfortante y nutritivo que se disfruta especialmente en cenas familiares o como entrada elegante en ocasiones especiales.
La preparación comienza con la cocción del apio nabo junto con otros vegetales como cebolla y patata, que ayudan a espesar naturalmente la crema sin necesidad de harinas o espesantes artificiales. La combinación de estos ingredientes crea una base perfecta para resaltar el sabor único del apio nabo, que se realza con un toque de nata líquida al final de la cocción. El resultado es una textura sedosa que se desliza suavemente por el paladar, dejando un regusto agradable y reconfortante.
En cuanto a presentación, esta crema se sirve tradicionalmente bien caliente en boles individuales, decorada con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, unas migas de pan tostado y un poco de perejil fresco picado. Para una versión más elegante, se puede añadir unas virutas de trufa o unos camarones salteados como guarnición. La crema también admite variaciones con otros ingredientes como manzana asada o nueces tostadas, que aportan contrastes de textura y sabor interesantes.
Desde el punto de vista nutricional, el apio nabo es rico en fibra, vitamina C y potasio, lo que hace de esta crema una opción saludable y digestiva. Su bajo contenido calórico y su alta proporción de agua la convierten en un plato ligero pero saciante, ideal para quienes buscan mantener una alimentación equilibrada sin renunciar al placer gastronómico. Además, al ser una preparación vegetariana, es apta para diversos tipos de dietas y preferencias alimentarias.
Para obtener los mejores resultados, es fundamental elegir apio nabos firmes y pesados para su tamaño, sin manchas ni partes blandas. La cocción debe ser lenta y a fuego medio para que los sabores se integren completamente sin que los vegetales se deshagan demasiado. Un truco profesional es reservar algunos cubos de apio nabo cocido al dente para añadirlos al final, creando así un contraste de texturas dentro de la crema suave.
Esta receta es versátil y se adapta a diferentes ocasiones: desde una cena íntima en pareja hasta una comida familiar de domingo. Se conserva perfectamente en refrigerador durante 3-4 días, e incluso mejora su sabor al día siguiente cuando los ingredientes han tenido tiempo de integrarse completamente. Para servir, basta con calentarla suavemente y añadir las guarniciones frescas en el momento de presentarla en la mesa.
Añade una manzana verde pelada y cortada en cubos junto con los demás vegetales. La manzana aporta un toque ligeramente ácido y dulce que complementa perfectamente el sabor del apio nabo.
Saltea 100g de bacon en dados hasta que esté crujiente y úsalo como guarnición sobre la crema al servir. El contraste salado y crujiente del bacon realza la suavidad de la crema.
Añade unas gotas de aceite de trufa o unas láminas finas de trufa fresca al servir para una versión gourmet y sofisticada.
Dejar enfriar completamente la crema, guardar en un recipiente hermético y refrigerar. Calentar suavemente antes de servir, añadiendo un poco de caldo o agua si es necesario para recuperar la consistencia.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.