Una crema suave y reconfortante con propiedades antiinflamatorias

Esta crema de brócoli con cúrcuma es una deliciosa y nutritiva preparación que combina las propiedades del brócoli con los beneficios antiinflamatorios de la cúrcuma. Originaria de la cocina moderna saludable, esta receta ha ganado popularidad por su facilidad de preparación en Thermomix y su versatilidad para adaptarse a diferentes dietas. La textura es suave y cremosa, con un equilibrio perfecto entre lo terroso del brócoli y el toque cálido y ligeramente picante de la cúrcuma.
El brócoli, rico en vitaminas C y K, fibra y antioxidantes, se combina magistralmente con la cúrcuma, conocida por sus propiedades medicinales. La crema resultante tiene un color verde vibrante con sutiles tonos dorados que la hacen visualmente atractiva. El sabor es delicado pero con carácter, perfecto para quienes buscan platos reconfortantes pero ligeros.
La preparación en Thermomix garantiza una textura perfectamente homogénea sin grumos, además de ahorrar tiempo y esfuerzo en la cocina. Esta crema es ideal para cenas ligeras, entradas elegantes o como parte de un menú detox. Su consistencia puede ajustarse fácilmente añadiendo más o menos caldo según las preferencias personales.
Para la presentación, se recomienda servir la crema bien caliente en cuencos individuales. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra, unas semillas de sésamo tostadas o unos picatostes de pan integral añaden textura y sabor. También se puede decorar con unas hojas de cilantro fresco o perejil picado para realzar el color verde.
Esta receta es perfecta para introducir verduras en la dieta de los más pequeños, ya que la textura cremosa y el sabor suave suelen ser bien aceptados. Además, se puede congelar en porciones individuales para tener siempre a mano una opción saludable y rápida. La combinación de ingredientes la hace especialmente adecuada para épocas frías o cuando se necesita un plato reconfortante pero nutritivo.
La versatilidad de esta crema permite múltiples variaciones: se puede añadir un poco de jengibre fresco para darle un toque picante, incorporar patata para una textura más densa, o incluso añadir un chorrito de nata para los paladares más exigentes. Sea cual sea la variación elegida, el resultado será siempre una crema deliciosa y beneficiosa para la salud.
Añade 1 patata mediana pelada y cortada en cubos junto con el brócoli para una textura más densa y cremosa.
Sustituye la leche de coco por 200 ml de nata líquida para una crema más rica y suave.
Añade 1 cucharadita de jengibre fresco rallado y una pizca de cayena junto con la cúrcuma.
Dejar enfriar completamente, guardar en recipiente hermético en refrigerador. Calentar a fuego medio antes de servir.
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