Una crema suave y nutritiva con el toque aromático del laurel

La crema de brócoli es un clásico de la cocina casera que combina la suavidad de las verduras con el intenso sabor del brócoli. Esta versión, preparada en Thermomix, simplifica enormemente el proceso manteniendo todo el sabor y textura de la receta tradicional. El laurel añade un toque aromático único que complementa perfectamente el carácter del brócoli, creando un equilibrio entre lo terroso y lo herbal.
El brócoli, originario del Mediterráneo, es una verdura con siglos de historia culinaria. Su uso en cremas y sopas se popularizó en toda Europa por su versatilidad y valor nutricional. Esta receta moderna aprovecha la tecnología de la Thermomix para lograr una textura perfectamente homogénea sin perder tiempo en procesos manuales tediosos.
En cuanto al sabor, esta crema ofrece una experiencia suave pero con carácter. El brócoli aporta su distintivo sabor ligeramente amargo que se equilibra con la dulzura de la cebolla y el puerro. El laurel añade profundidad y complejidad, mientras que la nata (opcional) proporciona una textura sedosa y un toque lácteo que redondea todos los sabores.
La textura es fundamental en esta crema. Debe ser suave como la seda, sin grumos y con una consistencia que permita que se deslice fácilmente por la cuchara. El uso de la Thermomix garantiza esta textura perfecta, ya que tritura a alta velocidad mientras cocina, integrando todos los ingredientes de manera uniforme.
Para la presentación, se recomienda servir la crema bien caliente en cuencos individuales. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra en el momento de servir añade brillo y realza los sabores. Se puede decorar con unas hojitas de perejil fresco o unos picatostes crujientes para contrastar texturas. También queda excelente con unos trocitos de queso parmesano rallado por encima.
Esta crema es perfecta para cenas ligeras, entradas en comidas especiales o como plato reconfortante en días fríos. Su preparación en Thermomix la hace ideal para cocineros ocupados que buscan resultados profesionales con mínimo esfuerzo. Además, es fácil de adaptar a dietas veganas sustituyendo la nata por bebida vegetal.
Añade 100g de queso cheddar o gouda rallado al triturar para una crema más cremosa y con sabor a queso.
Incorpora una pizca de cayena o un chorrito de salsa de tabasco al final para darle un toque picante.
Decora con almendras fileteadas tostadas por encima para añadir crunch y sabor a fruto seco.
Dejar enfriar completamente, guardar en recipiente hermético y consumir en 3 días. Calentar a fuego medio revolviendo ocasionalmente.
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