Una crema suave y nutritiva acompañada de tiernas tiras de ternera salteadas

La crema de brócoli es un clásico de la cocina moderna que combina la tradición de las sopas cremosas con ingredientes nutritivos. Este plato tiene sus raíces en la cocina europea, donde el brócoli se ha cultivado desde la época romana. La versión con tiras de ternera añade un toque proteico que transforma esta crema en un plato completo y satisfactorio, ideal para cenas reconfortantes en días fríos.
El sabor de esta crema es delicadamente terroso con notas ligeramente dulces del brócoli, equilibrado por la cremosidad de la nata y el toque aromático de la cebolla y el ajo. Las tiras de ternera aportan un contraste de texturas maravilloso: la suavidad sedosa de la crema contra la carne tierna y ligeramente crujiente por fuera. La combinación crea una experiencia gastronómica que satisface tanto el paladar como el apetito.
En cuanto a textura, la crema debe ser homogénea y aterciopelada, sin grumos y con un espesor perfecto que permita que la cuchara se mantenga erguida. Las tiras de ternera deben estar jugosas por dentro y con un ligero dorado por fuera, cortadas en juliana fina para que se integren armoniosamente con cada cucharada.
Para la presentación, sirve la crema en cuencos individuales colocando primero la crema bien caliente y luego disponiendo las tiras de ternera en forma de abanico sobre la superficie. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra y unas semillas de sésamo tostadas añaden elegancia visual y un toque crujiente final. Puedes acompañar con picatostes de pan artesano para quienes prefieran más textura.
Este plato es nutricionalmente completo: el brócoli aporta vitaminas C y K, fibra y antioxidantes, mientras que la ternera proporciona proteínas de alta calidad y hierro. La nata y la mantequilla, en su justa medida, añaden la cremosidad necesaria sin excederse en grasas. Es una opción excelente para toda la familia, incluyendo niños que a veces se resisten a las verduras.
Para una experiencia óptima, sirve la crema inmediatamente después de prepararla para mantener su textura cremosa y temperatura ideal. Si preparas con antelación, recalienta a fuego lento y añade las tiras de ternera justo antes de servir para que conserven su textura. Esta receta se adapta fácilmente a diferentes preferencias dietéticas sustituyendo ingredientes según sea necesario.
Sustituye la ternera por champiñones portobello salteados o por garbanzos tostados con especias.
Usa pechuga de pollo en tiras en lugar de ternera, ajustando el tiempo de cocción.
Añade 100g de queso cheddar o parmesano rallado al triturar la crema para un sabor más intenso.
Guarda la crema y las tiras de ternera por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. La crema puede espesarse al enfriarse; al recalentar, añade un poco de caldo o agua para ajustar la consistencia. Las tiras de ternera recalienta en sartén a fuego medio.
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