Una crema suave y nutritiva preparada de forma rápida y sencilla

La crema de brócoli es un clásico de la cocina saludable que ha conquistado paladares en todo el mundo. Originaria de la tradición culinaria europea, esta crema se ha adaptado a múltiples variaciones, siendo la versión con tomillo una de las más aromáticas y deliciosas. El brócoli, una verdura crucífera de origen italiano, aporta no solo un sabor distintivo sino también numerosos beneficios nutricionales que lo convierten en un ingrediente estrella de la cocina moderna.
Esta preparación destaca por su textura sedosa y aterciopelada, lograda gracias a la cocción perfecta del brócoli y la posterior trituración en el Thermomix. El tomillo añade notas herbáceas y ligeramente terrosas que complementan el sabor natural del brócoli, creando un equilibrio perfecto entre lo vegetal y lo aromático. La crema resulta ligera pero sustanciosa, ideal para quienes buscan una opción reconfortante sin renunciar a la salud.
La preparación en Thermomix simplifica enormemente el proceso, permitiendo cocinar y triturar en un mismo recipiente sin necesidad de trasvases. Esto no solo ahorra tiempo de limpieza, sino que también conserva mejor los nutrientes al minimizar el tiempo de exposición al aire y al calor. El resultado es una crema más vibrante en color y sabor, manteniendo todas las propiedades del brócoli intactas.
Para la presentación, se recomienda servir la crema bien caliente en cuencos individuales, adornada con unas hojitas frescas de tomillo y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Un toque de pimienta negra recién molida realza los sabores y añade un contraste visual muy atractivo. También se puede acompañar con crutones de pan integral tostado para añadir textura crujiente.
Esta crema es perfecta para cualquier época del año, aunque resulta especialmente reconfortante en los meses más fríos. Su versatilidad permite adaptarla a diferentes dietas y preferencias, pudiendo añadir otros ingredientes como patata para mayor cremosidad o un poco de nata para un resultado más suave. Sea cual sea la variación elegida, siempre será un acierto seguro.
El brócoli cocinado de esta manera conserva su característico color verde intenso, señal de que se han preservado sus vitaminas y antioxidantes. La crema no solo alimenta el cuerpo sino que también deleita los sentidos, siendo una opción excelente para introducir verduras en la dieta de los más pequeños o para disfrutar de una comida ligera pero completa.
Añade 100g de queso cheddar o gouda rallado al triturar para una crema más cremosa y sabrosa
Incluye 1 patata mediana pelada y cortada en cubos junto con el brócoli para mayor consistencia
Añade una pizca de cayena o unas gotas de tabasco al final para un toque picante
Dejar enfriar completamente, guardar en recipiente hermético y consumir en 3 días. Calentar a fuego medio antes de servir.
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