Una crema suave y nutritiva perfecta para cualquier ocasión

Esta crema de espinacas con perejil es una receta tradicional española que combina la frescura de las verduras de hoja verde con la cremosidad de un puré suave y delicado. Originaria de la cocina mediterránea, esta crema ha sido adaptada a los tiempos modernos gracias a la Thermomix, que permite prepararla en cuestión de minutos sin perder ni un ápice de sabor.
El sabor de esta crema es equilibrado y reconfortante, con notas terrosas de las espinacas que se complementan perfectamente con el toque fresco y aromático del perejil. La textura es suave y sedosa, casi aterciopelada, gracias a la perfecta emulsión que logra la Thermomix al triturar todos los ingredientes. Es una crema que reconforta el paladar sin resultar pesada.
La presentación ideal para esta crema es en cuencos individuales, adornada con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y unas hojitas de perejil fresco. También se puede acompañar con unos picatostes de pan crujiente o unos dados de queso fresco. La combinación de colores verdes intensos hace que sea visualmente muy atractiva.
Esta receta es perfecta para quienes buscan una opción saludable y rápida, ya que conserva todas las propiedades nutricionales de las espinacas. Es ideal para cenas ligeras, como primer plato en comidas familiares o incluso para sorprender a invitados con un entrante elegante y sofisticado.
Para conseguir la mejor textura, es importante no sobrecocinar las espinacas, ya que perderían su color vibrante y parte de sus nutrientes. La Thermomix permite controlar perfectamente el tiempo de cocción, garantizando un resultado óptimo en cada preparación.
Esta crema también es muy versátil y se puede adaptar según la temporada, añadiendo otras verduras como calabacín o guisantes. Es una receta que demuestra que la cocina saludable puede ser deliciosa, rápida y perfecta para cualquier ocasión.
Sustituye la patata por un calabacín mediano cortado en rodajas. El resultado será una crema más ligera y con un sabor más fresco.
Añade una guindilla pequeña o una pizca de cayena al sofreír la cebolla y el ajo para darle un toque picante a la crema.
Añade 50g de queso azul desmenuzado al triturar la crema. El contraste de sabores es espectacular.
Deja enfriar completamente la crema y guárdala en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta a fuego medio revolviendo ocasionalmente antes de servir.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.