Una crema suave y reconfortante con el toque picante de la pimienta negra

Esta crema de espinacas con pimienta negra es un plato reconfortante que combina la suavidad de las espinacas con el toque picante y aromático de la pimienta negra recién molida. Originaria de la tradición culinaria española, esta receta ha evolucionado para adaptarse a las cocinas modernas, manteniendo su esencia casera y nutritiva.
La textura de esta crema es sedosa y aterciopelada, gracias a la cocción lenta que permite que las espinacas se deshagan completamente y se integren con el resto de ingredientes. El sabor es equilibrado: las espinacas aportan su característico sabor terroso y ligeramente amargo, que se suaviza con la crema de leche y se realza con la pimienta negra, que añade un toque picante y aromático que despierta el paladar.
La preparación en Thermomix simplifica enormemente el proceso, permitiendo obtener una textura perfectamente homogénea sin necesidad de trasvasar la crema a otro recipiente para triturar. Este electrodoméstico mantiene la temperatura constante durante la cocción, lo que evita que las espinacas se peguen al fondo y garantiza una cocción uniforme.
Para la presentación, se recomienda servir la crema bien caliente en cuencos individuales, adornada con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, un poco más de pimienta negra recién molida y, si se desea, unos picatostes de pan crujiente. El contraste de temperaturas y texturas entre la crema caliente y los picatostes fríos crea una experiencia sensorial muy agradable.
Esta crema es especialmente adecuada para las cenas de invierno, cuando se busca un plato reconfortante pero ligero. También funciona muy bien como entrante en comidas más elaboradas, preparando el paladar para los platos siguientes sin resultar demasiado pesada.
Desde el punto de vista nutricional, las espinacas aportan hierro, vitaminas A, C y K, así como fibra. La pimienta negra, además de su sabor, contiene piperina, un compuesto que puede mejorar la absorción de nutrientes. Es un plato completo que satisface sin dejar sensación de pesadez.
Añadir 50g de queso azul desmenuzado al triturar para un sabor más intenso y cremoso.
Sustituir la nata por leche de coco y el caldo de verduras por agua con un cubito de caldo vegetal sin lactosa.
Dejar enfriar completamente, guardar en un recipiente hermético y refrigerar. Calentar a fuego medio revolviendo ocasionalmente.
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