Una crema suave y nutritiva con el toque gourmet de la ternera

Esta crema de espinacas con tiras de ternera es un plato que combina la tradición de las cremas vegetales españolas con un toque contemporáneo y gourmet. Originaria de la cocina mediterránea, esta receta ha evolucionado desde las simples cremas de verduras hasta convertirse en un plato completo que satisface tanto el paladar como las necesidades nutricionales. La suavidad de la crema contrasta perfectamente con la textura jugosa de la ternera, creando una experiencia gastronómica equilibrada y reconfortante.
El sabor de esta crema es delicadamente terroso gracias a las espinacas, con notas sutiles de cebolla y ajo que se funden en un fondo cremoso. La nata añade un toque de riqueza sin resultar pesada, mientras que el caldo de verduras aporta profundidad de sabor. Las tiras de ternera, marinadas y salteadas, aportan un contraste carnoso y sabroso que eleva el plato de una simple crema a un menú completo.
La textura es uno de los puntos fuertes de esta receta. La crema debe quedar perfectamente homogénea, sedosa al paladar, sin grumos y con la consistencia justa para cubrir el dorso de una cuchara. Las tiras de ternera deben mantenerse tiernas por dentro y ligeramente doradas por fuera, ofreciendo ese contraste textural que hace especial al plato.
Para la presentación, se recomienda servir la crema en cuencos individuales, colocando las tiras de ternera cuidadosamente sobre la superficie. Un hilo de aceite de oliva virgen extra, unas virutas de queso parmesano y unas hojas de espinaca baby frescas completan la decoración. El color verde vibrante de la crema contrasta bellamente con el marrón dorado de la ternera, creando un plato visualmente atractivo.
Esta receta es ideal para quienes buscan una cena ligera pero nutritiva, perfecta para después del trabajo o para compartir en familia. Las espinacas aportan hierro y vitaminas, mientras que la ternera proporciona proteínas de alta calidad. Es un plato que se adapta perfectamente a cualquier estación del año, reconfortante en invierno y refrescante en verano si se sirve templado.
Los consejos clave para el éxito incluyen no cocinar demasiado las espinacas para mantener su color verde intenso, y dejar reposar la crema unos minutos antes de servir para que los sabores se integren perfectamente. La ternera debe cortarse en contra de la veta para garantizar su ternura, y el salteado debe ser rápido a fuego alto para sellar los jugos.
Sustituye la ternera por champiñones portobello salteados o por garbanzos tostados con especias.
Usa pechuga de pollo en tiras en lugar de ternera, marinando con las mismas especias.
Sirve la crema bien fría en verano, omitiendo la ternera y añadiendo cubitos de aguacate y tomate cherry.
Guarda la crema y la ternera por separado en recipientes herméticos. La crema aguanta 2 días, la ternera 1 día. Recalentar la crema a fuego bajo revolviendo ocasionalmente.
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