Una crema suave y aromática con el toque fresco del cilantro

La crema de patata con cilantro es una receta tradicional que combina la suavidad de la patata con el aroma fresco y característico del cilantro. Esta versión adaptada para Thermomix simplifica enormemente el proceso, permitiendo obtener una textura perfectamente cremosa sin necesidad de pasar por el colador. El resultado es una crema reconfortante, ideal para cualquier época del año, que destaca por su equilibrio entre el sabor terroso de la patata y la nota herbácea del cilantro.
Esta receta tiene sus raíces en la cocina española de aprovechamiento, donde las patatas siempre han sido un ingrediente básico. La incorporación del cilantro añade un toque moderno y fresco, transformando una receta clásica en un plato contemporáneo. La textura debe ser sedosa y homogénea, sin grumos, con una consistencia que permita que la crema se deslice suavemente por la cuchara pero sin llegar a ser demasiado líquida.
El sabor es delicado pero con carácter: la patata aporta dulzura natural y cuerpo, mientras que el cilantro proporciona un toque fresco y ligeramente cítrico que despierta el paladar. La cebolla y el ajo, cocinados previamente, añaden profundidad y complejidad aromática. Es importante no excederse con el cilantro para que no domine el plato, sino que complemente armoniosamente el sabor principal de la patata.
Para la presentación, se recomienda servir la crema bien caliente en cuencos individuales. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra en el momento de servir añade brillo y realza los sabores. Se puede decorar con unas hojas de cilantro fresco, unos picatostes de pan crujiente o unas semillas de sésamo tostadas. La crema también admite un toque de pimienta negra recién molida o una pizca de pimentón dulce para quienes prefieran un punto más especiado.
Esta crema es perfecta como primer plato en comidas familiares o como cena ligera acompañada de una ensalada fresca. Su preparación en Thermomix garantiza resultados consistentes y evita que se pegue o se queme, lo que la convierte en una opción ideal para cocineros de todos los niveles. Además, es una excelente manera de introducir hierbas frescas en la dieta de manera sutil y deliciosa.
En cuanto a variaciones, se puede sustituir el cilantro por perejil o hierbabuena para obtener perfiles de sabor diferentes. Para una versión más cremosa, se puede añadir un poco de nata líquida al final de la cocción. Los vegetarianos estrictos pueden omitir el caldo de verduras comercial y utilizar agua con una pizca extra de sal y especias.
Sustituye el cilantro por perejil fresco para un sabor más clásico
Reemplaza la mantequilla por aceite de oliva y usa caldo de verduras sin ingredientes animales
Añade una guindilla pequeña al sofrito para un toque picante
Dejar enfriar completamente, guardar en recipiente hermético y refrigerar. Calentar a fuego bajo revolviendo ocasionalmente.
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