Una crema reconfortante con propiedades antiinflamatorias

Esta crema de patata con cúrcuma es un plato reconfortante y saludable que combina la suavidad de la patata con las propiedades antiinflamatorias de la cúrcuma. Originaria de la tradición culinaria española, esta receta ha sido adaptada para prepararse fácilmente en Thermomix, conservando todo su sabor y textura cremosa.
El sabor principal de esta crema es suave y terroso, con un toque cálido y ligeramente picante de la cúrcuma que se equilibra perfectamente con la dulzura natural de la patata y la cebolla. La textura es aterciopelada y sedosa, lograda gracias a la cocción lenta y el posterior triturado en la Thermomix, que garantiza una consistencia homogénea sin grumos.
La presentación ideal es en cuencos individuales, adornada con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, unas semillas de sésamo tostadas y un poco de perejil fresco picado. Para una versión más elegante, se puede añadir unos chips de patata crujientes o unas virutas de parmesano si no se sigue una dieta vegana.
Esta crema es perfecta para cenas ligeras pero nutritivas, especialmente en los meses más fríos. Su color dorado intenso, proporcionado por la cúrcuma, la hace visualmente atractiva y apetitosa. Además, es una excelente opción para personas con problemas digestivos, ya que la cúrcuma tiene propiedades beneficiosas para el sistema digestivo.
Para conseguir la mejor textura, es importante utilizar patatas de buena calidad, preferiblemente variedades harinosas como la Kennebec o la Monalisa, que se deshacen mejor durante la cocción. La cúrcuma debe ser de buena calidad y recién molida para obtener todo su aroma y propiedades.
Esta receta es muy versátil y se puede adaptar fácilmente añadiendo otras verduras como zanahoria, calabaza o puerro. También se puede enriquecer con un poco de nata líquida para una versión más cremosa, aunque la receta base ya resulta suficientemente aterciopelada gracias a las propias patatas.
Sustituye 200 g de patatas por zanahorias peladas y cortadas en trozos. El resultado será una crema más dulce y con un color naranja intenso.
Utiliza leche vegetal en lugar de leche de coco y asegúrate de que el caldo de verduras sea vegano. El resultado será igualmente cremoso y delicioso.
Añade una pizca de cayena o guindilla en polvo junto con la cúrcuma para darle un toque picante que contrasta con la suavidad de la patata.
Dejar enfriar completamente, guardar en un recipiente hermético y refrigerar. Calentar suavemente antes de servir, añadiendo un poco de agua o caldo si se ha espesado demasiado.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.