Una crema suave y aromática con el toque mediterráneo del orégano

La crema de patata con orégano es una receta tradicional que ha evolucionado con las nuevas tecnologías de cocina. Originaria de las cocinas mediterráneas, esta crema combina la humildad de la patata con la sofisticación aromática del orégano, creando un plato reconfortante y lleno de sabor. La versión en Thermomix simplifica enormemente el proceso, manteniendo toda la esencia del plato tradicional.
La textura de esta crema es suave y sedosa, casi aterciopelada, gracias a la cocción lenta de las patatas y su posterior trituración. El orégano aporta un aroma herbal y ligeramente picante que contrasta maravillosamente con la dulzura natural de las patatas. Cada cucharada es un equilibrio perfecto entre lo terroso y lo aromático, creando una experiencia sensorial completa.
Para la presentación, se recomienda servir la crema bien caliente en cuencos individuales. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir añade brillo y realza los sabores. Se puede decorar con unas hojas frescas de orégano o con un poco de orégano seco espolvoreado por encima. Para un toque de color, unas virutas de zanahoria o un poco de perejil picado crean un contraste visual atractivo.
Esta crema es perfecta para cenas ligeras pero satisfactorias, especialmente en las noches frías. Su preparación en Thermomix garantiza una textura perfectamente homogénea sin grumos, algo difícil de conseguir con métodos tradicionales. La temperatura controlada permite que los sabores se integren completamente, resultando en una crema más sabrosa y aromática.
Desde el punto de vista nutricional, esta crema es una excelente fuente de carbohidratos complejos y fibra. Las patatas aportan vitaminas del grupo B y potasio, mientras que el orégano es rico en antioxidantes. Al ser una preparación vegetariana, resulta ligera pero nutritiva, ideal para toda la familia.
Para quienes buscan variaciones, se puede añadir un diente de ajo durante la cocción para un sabor más intenso, o incorporar un poco de nata líquida al final para una textura aún más cremosa. También se puede sustituir parte del caldo por leche para una versión más suave y láctea.
Añade 2 dientes de ajo durante el sofrito para un sabor más intenso y aromático
Incorpora 100 g de queso rallado tipo parmesano o manchego durante la trituración
Sustituye 200 g de patatas por zanahorias para un toque dulce y color naranja
Dejar enfriar completamente, guardar en recipiente hermético y consumir en 3 días. Calentar a fuego medio antes de servir.
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