Una crema sedosa y aromática con el toque fresco de la albahaca

Esta crema de setas con albahaca es una deliciosa preparación que combina la tierra y el bosque de las setas con la frescura aromática de la albahaca. Originaria de la cocina mediterránea, esta receta ha evolucionado para adaptarse a las técnicas modernas, aprovechando al máximo las capacidades del Thermomix para lograr una textura perfectamente sedosa sin perder los sabores naturales de los ingredientes.
El sabor de esta crema es profundamente umami, con notas terrosas de las setas que se equilibran maravillosamente con el toque herbal y ligeramente picante de la albahaca fresca. La textura es aterciopelada y cremosa, gracias a la cocción lenta y el triturado perfecto que ofrece el Thermomix, que permite que todos los ingredientes se integren de manera homogénea.
La presentación ideal es en cuencos individuales, adornada con unas hojas de albahaca fresca, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y quizás unos picatostes crujientes de pan artesano. Para una versión más elegante, se puede añadir unas láminas de setas salteadas como decoración, creando un contraste de texturas entre la crema suave y las setas crujientes.
Esta receta es perfecta para los días fríos de otoño e invierno, pero también se disfruta como un entrante ligero en cualquier época del año. La versatilidad de las setas permite utilizar diferentes variedades según la temporada, desde champiñones comunes hasta setas silvestres más exóticas, cada una aportando su carácter único a la preparación.
El uso del Thermomix simplifica enormemente el proceso, permitiendo cocinar, triturar y mantener caliente la crema en un solo recipiente. Esto no solo ahorra tiempo de limpieza, sino que también conserva mejor los aromas y sabores, ya que todo se cocina en el mismo ambiente cerrado, sin pérdidas de vapor o esencia.
Para quienes buscan una opción vegana, se puede sustituir la nata por bebida vegetal de avena o anacardos remojados, obteniendo igualmente una textura cremosa y deliciosa. La albahaca debe añadirse al final para conservar su color verde vibrante y su aroma fresco, que se perderían con una cocción prolongada.
Sustituye la nata por 100 ml de bebida de avena sin azúcar y 50 g de anacardos remojados durante 2 horas. Tritura todo junto para obtener cremosidad.
Añade una cucharadita de aceite de trufa al final o unas láminas de trufa fresca para decorar, obteniendo un plato gourmet.
Añade una guindilla pequeña al sofrito o un poco de pimentón picante para darle un toque de calor.
Guardar en un recipiente hermético en la nevera. Calentar a fuego medio revolviendo ocasionalmente. No congelar con la nata ya añadida.
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