Una sopa cremosa y ahumada con el sabor intenso del tomate asado

La crema de tomate asado es una deliciosa preparación que captura la esencia del tomate en su máxima expresión. Esta sopa cremosa se distingue por el proceso de asado que realza los azúcares naturales del tomate, otorgándole un sabor dulce y ahumado que contrasta perfectamente con el toque ácido característico de esta fruta. Originaria de la cocina mediterránea, esta receta ha evolucionado a través de los siglos, incorporando técnicas modernas que preservan su autenticidad mientras mejoran su textura y profundidad de sabor.
El proceso de asado transforma completamente el perfil del tomate, caramelizando sus azúcares naturales y concentrando su sabor. Los tomates se hornean lentamente con ajo y cebolla, permitiendo que sus jugos se mezclen y creen una base aromática incomparable. La adición de caldo de verduras y nata ligera equilibra la acidez, mientras que las hierbas frescas como el tomillo y el orégano aportan notas herbales que complementan la riqueza del tomate.
La textura de esta crema es suave y sedosa, lograda mediante un cuidadoso proceso de trituración y tamizado. Cada cucharada ofrece una experiencia cremosa que se desliza suavemente por el paladar, dejando un regusto ahumado y ligeramente dulce. La consistencia es lo suficientemente espesa para sostenerse en la cuchara, pero lo bastante ligera para no resultar pesada, haciendo de esta crema una opción perfecta para cualquier época del año.
Para la presentación, se recomienda servir la crema bien caliente en cuencos individuales, adornada con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y unas hojas frescas de albahaca. Un poco de pimienta negra recién molida y unas semillas de sésamo tostadas añaden textura y complejidad visual. Para un toque gourmet, se puede agregar una cucharada pequeña de queso de cabra desmenuzado o unos picatostes de pan artesanal.
Esta crema es versátil y se adapta a diversas ocasiones, desde una cena informal en familia hasta una reunión más formal. Su sabor sofisticado pero reconfortante la convierte en un plato que agrada a todos los paladares. Además, es excelente como primer plato o como plato principal ligero cuando se acompaña con una ensalada fresca y pan crujiente.
El secreto del éxito de esta receta reside en la calidad de los tomates y el tiempo de asado. Se recomienda utilizar tomates maduros de temporada, preferiblemente de la variedad pera o roma, que tienen menos agua y más carne. El asado lento permite que los sabores se desarrollen completamente, creando una base que luego se transforma en esta exquisita crema que celebra la humilde pero extraordinaria fruta que es el tomate.
Añade un manojo de albahaca fresca justo antes de triturar para un sabor más herbal y fresco.
Incorpora 1-2 guindillas secas durante el asado o añade una pizca de cayena al final para un toque picante.
Añade 50g de queso parmesano rallado al final de la cocción para una versión más cremosa y sabrosa.
Deja enfriar completamente la crema, transfiere a un recipiente hermético y refrigera. Consumir dentro de 3 días. Recalentar a fuego bajo revolviendo ocasionalmente.