Una crema suave y aromática con la dulzura natural de los tomates cherry y la textura del pollo desmenuzado

Esta crema de tomate cherry con pollo desmenuzado es una deliciosa combinación de sabores mediterráneos que se ha convertido en un clásico moderno de la cocina casera. Su origen se remonta a las tradiciones culinarias italianas y españolas, donde el tomate cherry se valora por su intenso sabor y dulzura natural, especialmente cuando se cocina lentamente para realzar sus notas afrutadas.
La textura de esta crema es suave y sedosa, con un equilibrio perfecto entre la cremosidad del puré de tomate y los trozos tiernos de pollo desmenuzado. Los tomates cherry aportan un sabor más dulce y concentrado que los tomates comunes, creando una base aromática que se complementa maravillosamente con las hierbas frescas como el orégano y la albahaca.
El proceso de cocción lenta permite que los sabores se integren completamente, mientras que el pollo desmenuzado añade una textura interesante y proteína de calidad. La crema resultante tiene un color rojo vibrante que invita a ser disfrutado, con un aroma que llena la cocina de calidez y comodidad.
Para la presentación, se recomienda servir la crema en cuencos individuales, adornada con unas hojas frescas de albahaca, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un poco de pimienta negra recién molida. El contraste de colores entre el rojo intenso de la crema, el verde de la albahaca y el dorado del aceite de oliva crea una presentación visualmente atractiva.
Esta receta es versátil y se puede adaptar según las preferencias personales. Para quienes prefieren una versión más ligera, se puede reducir la cantidad de nata o sustituirla por leche evaporada. También se puede añadir otras verduras como zanahorias o pimientos para variar el perfil de sabores.
Es ideal para cualquier época del año, pero especialmente reconfortante en los meses más fríos. Su preparación sencilla y su sabor sofisticado la convierten en una excelente opción tanto para comidas familiares como para ocasiones especiales donde se desee impresionar con un plato aparentemente simple pero lleno de matices.
Sustituye el pollo por garbanzos cocidos y el caldo de pollo por caldo de verduras. Añade espinacas frescas al final de la cocción.
Añade una pizca de pimentón picante o unas gotas de salsa de chile al momento de sofreír las verduras para un toque de calor.
Incorpora 50g de queso parmesano rallado al final de la cocción para una crema más cremosa y sabrosa.
Dejar enfriar completamente la crema y guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar a fuego bajo revolviendo ocasionalmente antes de servir.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.