Una crema suave y aromática hecha en Thermomix

Para clavar el punto, céntrate en la calidad de los tomates maduros. Si están muy ácidos, añade una pizca de azúcar al final, pero prueba antes. El error más común es no pelarlos bien, ya que la piel puede arruinar la textura sedosa.
El sofrito inicial es clave. Los 5 minutos a Varoma para la cebolla y el ajo no son opcionales; es lo que desarrolla el sabor de base. Después, cuando añadas los tomates, los 10 minutos a 100°C permiten que se cocinen y suelten su jugo sin quemarse.
Añade el orégano seco junto con la nata, en el último paso. Así libera su aroma sin amargar. Si lo echas antes y cuece demasiado, el sabor se vuelve terroso y desagradable.
Para la textura, el triturado a velocidad progresiva es fundamental. Si queda algún grumo, repite el ciclo unos segundos. Si prefieres una crema más ligera, puedes sustituir parte de la nata por más caldo. Se conserva bien en la nevera 2-3 días y se recalenta suavemente, removiendo para que no se corte.
Al servir, el aceite de oliva virgen extra en crudo y las hojas de albahaca fresca no son solo decoración. Aportan un toque de frescura y grasa que redondea todos los sabores. Los picatostes, mejor aparte para que no se empapen hasta el momento de comer.
Añadir 1 guindilla seca al sofrito inicial para un toque picante
Sustituir el orégano seco por 2 cucharadas de orégano fresco picado al final
Añadir un puñado de hojas de albahaca fresca junto con el orégano
Dejar enfriar completamente, guardar en recipiente hermético y refrigerar. Calentar a fuego medio revolviendo ocasionalmente.
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23 de febrero de 2026
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