Una crema rápida y aromática con Thermomix

Para ahorrar tiempo sin liarla, haz esto primero: corta las zanahorias en rodajas finas. Así se cocerán al mismo ritmo que la cebolla y el ajo, y no quedarán trozos duros al triturar. Si las cortas gruesas, tendrás que alargar la cocción.
El sofrito inicial es clave para el sabor. Los 5 minutos a Varoma son suficientes para que la cebolla y el ajo se pochen bien y las zanahorias empiecen a ablandarse. No te saltes este paso.
Añade la albahaca fresca junto con el caldo para que cueza y suelte todo su aroma. Si la añades al final, el sabor será más crudo y menos integrado. Reserva solo unas hojas para decorar.
El triturado progresivo (de velocidad 5 a 10) es lo que garantiza una textura fina y sin grumos. Si la crema te queda demasiado espesa, puedes añadir un poco más de caldo caliente y volver a triturar unos segundos. Prueba y ajusta de sal y pimienta siempre al final, después de triturar.
Si no tienes nata líquida para decorar, un buen chorro de aceite de oliva virgen extra aporta la untuosidad y el sabor. Esta crema aguanta perfecta en la nevera 2 o 3 días; al recalentarla a fuego bajo, puede haberse espesado, así que añade un poco de agua o caldo.
Añade 2 cm de jengibre fresco pelado al sofrito para un toque picante y digestivo.
Añade el zumo y la ralladura de media naranja al final de la cocción para un toque cítrico.
Añade una cucharadita de curry en polvo al sofrito para un sabor exótico.
Dejar enfriar completamente, guardar en un recipiente hermético y refrigerar. Calentar a fuego medio antes de servir.
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23 de febrero de 2026
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