Una crema suave y reconfortante con el toque ahumado del pimentón

Esta crema de zanahoria con pimentón es un clásico reinventado que combina la dulzura natural de las zanahorias con el sabor ahumado y ligeramente picante del pimentón de la Vera. Originaria de la tradición culinaria española, esta receta ha evolucionado para adaptarse a las cocinas modernas, manteniendo su esencia reconfortante y nutritiva.
La textura es suave y sedosa, casi aterciopelada, gracias a la cocción lenta que permite que las zanahorias liberen toda su dulzura natural. El pimentón añade una capa de complejidad aromática que transforma una simple crema de verduras en un plato con carácter y personalidad. Cada cucharada ofrece un equilibrio perfecto entre lo dulce y lo ahumado, con un toque terroso que recuerda a las cocinas de campo.
Para la presentación, se recomienda servir la crema bien caliente en cuencos individuales, adornada con un hilo de aceite de oliva virgen extra, unas semillas de sésamo tostadas y unas hojitas de perejil fresco. El contraste de colores entre el naranja vibrante de la crema, el verde del perejil y el dorado del aceite crea una composición visualmente atractiva que anticipa la experiencia gustativa.
Esta receta es especialmente versátil y se puede adaptar según la temporada. En invierno, se puede intensificar el sabor añadiendo un poco más de pimentón y acompañando con picatostes de pan artesano. En verano, se sirve templada como entrante refrescante, quizás con un toque de yogur griego para contrastar con la dulzura de las zanahorias.
El uso del Thermomix simplifica enormemente el proceso, permitiendo obtener una textura perfectamente homogénea sin esfuerzo. La máquina se encarga de picar, cocer y triturar en un solo recipiente, minimizando la limpieza y maximizando el sabor. Es ideal para cocineros ocupados que buscan resultados profesionales con mínima complicación.
Desde el punto de vista nutricional, esta crema es una excelente fuente de betacarotenos, vitamina A y antioxidantes. Las zanahorias cocidas liberan más nutrientes que las crudas, y la grasa del aceite de oliva ayuda a la absorción de las vitaminas liposolubles. Es un plato que nutre el cuerpo mientras reconforta el alma.
Añade 2 cm de jengibre fresco pelado junto con las verduras para un toque picante y aromático.
Sustituye 200 ml del caldo de verduras por leche de coco para una versión tropical y cremosa.
Asa las zanahorias en el horno a 200°C durante 30 minutos antes de añadirlas al Thermomix para un sabor más caramelizado.
Dejar enfriar completamente, guardar en recipiente hermético en nevera. Calentar a fuego medio antes de servir.
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