Una crema elegante y delicada con el sabor del mar y el toque aromático del estragón

La crema de bogavante con estragón es un plato de origen francés que combina la delicadeza del marisco con la frescura aromática de las hierbas. Esta receta tiene sus raíces en la cocina costera de Bretaña y Normandía, donde el bogavante es un ingrediente apreciado por su textura firme y sabor dulce. La tradición de preparar cremas con mariscos se remonta a siglos atrás, cuando los pescadores buscaban formas de aprovechar al máximo sus capturas.
El sabor de esta crema es una sinfonía de matices marinos: el bogavante aporta notas dulces y saladas, mientras que el estragón añade un toque anisado y ligeramente picante que complementa perfectamente el marisco. La textura es sedosa y aterciopelada, lograda mediante un cuidadoso proceso de cocción y triturado que preserva la delicadeza del bogavante. La crema debe ser lo suficientemente espesa para cubrir el dorso de una cuchara, pero no tan densa que pierda su elegancia.
Para la presentación, se recomienda servir la crema en cuencos individuales precalentados, adornada con unas hojitas frescas de estragón y un pequeño trozo de bogavante como guarnición. Un chorrito de nata líquida justo antes de servir añade brillo y cremosidad. La temperatura ideal es caliente pero no hirviendo, para apreciar todos los aromas.
Esta crema es perfecta como entrante en cenas especiales o como plato principal ligero acompañado de pan crujiente. La combinación de sabores es sofisticada pero no abrumadora, permitiendo que cada ingrediente brille por sí mismo. El estragón, conocido como la 'hierba del dragón', aporta un carácter único que distingue esta preparación de otras cremas de marisco.
En cuanto a consejos técnicos, es fundamental no cocinar demasiado el bogavante para evitar que se vuelva gomoso. La cocción justa preserva su textura tierna. El caldo de pescado casero marca la diferencia, pero si se usa caldo comprado, reducirlo un poco intensificará su sabor. El paso del colado fino es opcional pero recomendado para quienes buscan una textura impecable.
Finalmente, esta crema representa el equilibrio perfecto entre tradición y refinamiento. Cada cucharada transporta al comensal a los puertos franceses donde el marisco fresco y las hierbas aromáticas se combinan en preparaciones que celebran la generosidad del mar y la tierra.
Sustituir el estragón por unas hebras de azafrán para un color dorado y sabor diferente.
Utilizar langosta en lugar de bogavante para un plato aún más lujoso.
Para una versión vegetariana, sustituir el bogavante por setas shiitake y el caldo de pescado por caldo de verduras.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar a fuego bajo revolviendo ocasionalmente, sin hervir.
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