Una crema sedosa con pollo jugoso, paso a paso seguro

El truco que más ayuda en esta receta es pinchar bien las berenjenas antes de hornear. Si no lo haces, el vapor que se genera dentro puede hacer que exploten y pierdan líquido, quedando luego la crema más aguada. Hornéalas hasta que la piel esté bien arrugada, es la señal de que están tiernas por dentro.
Cuando las saques del horno, déjalas enfriar solo un poco para manipularlas, pero no del todo. Si se enfrían completamente, la piel se pega más a la pulpa y es más difícil retirarla. Usa una cuchara para sacar la carne, desechando bien la piel y las semillas más grandes, que pueden amargar.
Para la base de la crema, no te conformes con que la cebolla esté transparente. Dale esos 5-7 minutos a fuego medio para que se poche bien, se vuelva dulce y fundente. Eso evita que quede un sabor a crudo en el fondo. Añade el ajo entero solo al final, para que no se queme y amargue.
Al triturar, usa una batidora de mano directamente en la olla. Si la pasas a una batidora de vaso con la crema muy caliente, puede salpicar y quemarte. Tritura hasta que quede perfectamente lisa; ningún tropezón de berenjena o cebolla debe quedar. La nata líquida se añade al final, fuera del fuego, para que no se corte.
Con el pollo, el error común es cocinarlo frío de la nevera. Sácalo un rato antes. El marinado de 10 minutos es suficiente si lo cortas en tiras, porque así la superficie de contacto con los condimentos es mayor. En la plancha, lo crucial es no amontonar las tiras. Si la sartén está abarrotada, el pollo se cuece en su vapor en lugar de dorarse, y suelta agua. Cocínalo en tandas si es necesario. 3-4 minutos por lado suele bastar; si dudas, corta una tira para comprobar que no queda rosa en el centro.
Si la crema te queda demasiado espesa, añade un poco más de caldo caliente hasta lograr la textura que buscas. Si por el contrario está líquida, déjala reducir a fuego suave unos minutos más con la olla destapada. Se conserva bien en la nevera 2-3 días. Al recalentarla, hazlo a fuego bajo y remueve a menudo, porque la nata puede cortarse con el calor brusco.
Añadir 1/2 cucharadita de pimentón picante o cayena a la marinada del pollo y a la crema para quienes prefieran un toque picante.
Desmenuzar queso feta sobre la crema antes de añadir el pollo para un sabor más salado y cremoso.
Sustituir el cilantro por perejil fresco o albahaca según la preferencia personal.
Guardar la crema y el pollo por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. Calentar la crema a fuego bajo revolviendo ocasionalmente. El pollo se puede recalentar en el microondas o en una sartén con un poco de aceite.
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23 de febrero de 2026
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