Una crema suave y un pollo jugoso, sin complicaciones

El error más típico aquí es cocer el brócoli demasiado tiempo, que lo vuelve amargo y apagado. Para que la crema quede con un verde vivo y un sabor fresco, cuécelo solo hasta que esté tierno, 15-20 minutos como máximo. Si lo pasas, el color se apagará a un verde militar y el sabor perderá su punto.
El segundo punto clave es el pollo. Para que quede jugoso y no seco, sécalo muy bien con papel de cocina antes de ponerlo en la plancha. La humedad en la superficie hace que se cueza en lugar de dorarse. Calienta bien la plancha con el aceite, añade el ajo laminado y el romero, y luego el pollo. Déjalo hacer sin moverlo 6-7 minutos por lado para que se forme una costra dorada que selle los jugos. El reposo de 5 minutos después es obligatorio para que los jugos se redistribuyan.
Para la textura de la crema, tritúrala bien con la batidora de mano hasta que quede lisa. Si te gusta ultra-fina, pásala por un colador, pero a mí me gusta con un poco de cuerpo. Al añadir la nata ligera, hazlo a fuego bajo y no dejes que hierva, solo que se caliente. La nuez moscada es el toque que une todo, pero con media cucharadita es más que suficiente.
Si no tienes caldo de pollo, usa de verduras, el resultado es igual de bueno. Y si quieres una versión más ligera, puedes sustituir la nata por un yogur griego natural sin azúcar, añadiéndolo al final y sin hervir. Sirve la crema bien caliente y el pollo recién cortado. Si sobra, guárdalos por separado: la crema aguanta bien un par de días en la nevera y el pollo, cortado, se puede recalentar suavemente en una sartén.
Sustituye el caldo de pollo por caldo de verduras y omite el pollo. Puedes añadir garbanzos salteados o tofu a la plancha como alternativa proteica.
Añade 100g de queso cheddar o parmesano rallado a la crema mientras se calienta para darle un sabor más intenso y cremosidad extra.
Incorpora una pizca de cayena o unas gotas de salsa picante a la crema para darle un toque picante que contraste con la suavidad del brócoli.
Guarda la crema y el pollo por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. Calienta la crema a fuego bajo, añadiendo un poco de caldo o agua si es necesario. El pollo se puede calentar ligeramente en el microondas o disfrutarse frío.
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23 de febrero de 2026
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