Una crema sedosa y pollo jugoso, sin complicaciones

Para evitar los fallos más comunes, fíjate en el punto de los calabacines antes de triturar. Deben estar muy tiernos, casi deshaciéndose, para que la crema quede lisa sin grumos. Si los trituras antes de tiempo, la textura será granulosa.
Cuando sofrías la cebolla y el ajo, hazlo a fuego medio para que se pochen sin quemarse. Ese fondo de sabor es la base de la crema. Luego, al añadir el caldo y cocinar, los 20 minutos son orientativos: no apagues el fuego hasta que el calabacín ceda al pincharlo con un tenedor.
Al triturar, mi consejo es usar una batidora de mano directamente en la olla, pero deja que se temple un poco para no quemarte. Después, al volver a calentar para integrar la nata y la mantequilla, hazlo a fuego bajo para que no se corte. Si la crema te queda muy espesa, puedes aligerarla con un poco más de caldo caliente.
Para el pollo, el marinado de 15 minutos a temperatura ambiente es clave para que quede jugoso y con sabor. No lo saltees. Asegúrate de que la plancha esté bien caliente antes de echar las pechugas, para que se sellen rápido y no suelten agua. El reposo de 5 minutos después de cocinarlo es obligatorio: así los jugos se redistribuyen y no se seca al cortarlo.
Si no tienes nata líquida, puedes sustituirla por un yogur griego natural (añádelo fuera del fuego para que no se corte) o simplemente omitirla para una versión más ligera. La nuez moscada es un toque personal; si no te gusta, puedes usar pimienta blanca o un poco de comino.
Sirve la crema bien caliente y el pollo recién cortado. Si te sobra, guárdalos por separado. La crema se conserva bien en la nevera 2-3 días y se puede recalentar a fuego suave, removiendo. El pollo recalentado en la plancha o sartén, un minuto por lado, queda mejor que en el microondas.
Sustituye el pollo por champiñones portobello a la plancha y usa caldo de verduras en lugar de caldo de pollo.
Añade 1 cucharadita de curry en polvo a la crema mientras se cocinan las verduras para un toque especiado.
Incorpora 100g de queso parmesano rallado a la crema al añadir la nata para un sabor más intenso.
Guarda la crema y el pollo por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. La crema puede espesarse al enfriarse; añade un poco de caldo o agua al recalentar. Calienta la crema a fuego bajo revolviendo frecuentemente. El pollo se puede recalentar en el microondas o en una sartén con un poco de aceite.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.