Crepes finos con chocolate blanco fundido y kiwi fresco

Para ahorrar tiempo sin liarla, haz esto primero: prepara la masa y déjala reposar en la nevera durante al menos 30 minutos. Este reposo es clave para que la harina se hidrate y los glúten se relajen, lo que te dará crepes más finos y flexibles que no se romperán al darles la vuelta. Si la saltas, la masa será más elástica y difícil de manejar.
Al cocinar, calienta bien la sartén antiadherente a fuego medio-alto y engrásala con muy poca mantequilla. La primera crepe suele salir 'de prueba'; no te preocupes. Vierte un cuarto de taza de masa en el centro y gira la sartén inmediatamente para extenderla. Cocina el primer lado durante 1-2 minutos, hasta que los bordes se doren y se despeguen solos. Dale la vuelta con una espátula y cocina el otro lado solo 30-60 segundos. Si la sartén está demasiado caliente, la masa se cuajará demasiado rápido y no podrás extenderla bien; si está fría, se pegará.
Para el relleno, funde el chocolate blanco a baño maría o en el microondas a potencia baja, removiendo cada 30 segundos. Si lo calientas demasiado, se quemará y se pondrá grumoso. Extiéndelo sobre el crepe aún caliente para que se derrita un poco más. Usa kiwi maduro pero firme, para que aporte su punto ácido sin soltar demasiado jugo que pueda humedecer demasiado la masa. Si el kiwi está muy acuoso, sécalo un poco con papel de cocina.
Sirve los crepes inmediatamente, recién hechos y rellenos. Si los preparas con antelación, puedes cocinar los crepes y apilarlos entre papel de horno, y calentarlos ligeramente en una sartén o el microondas antes de rellenarlos. El chocolate blanco fundido se solidifica al enfriarse, así que si lo recalientas, hazlo con cuidado para que no se corte.
Si no tienes chocolate blanco, puedes usar nutella o una crema de avellanas. En lugar de kiwi, prueba con fresas o frambuesas. Para un toque para adultos, añade una cucharada de licor como Grand Marnier a la masa. La clave está en el contraste: algo cremoso y dulce (el chocolate) con algo fresco y ácido (la fruta).
Sustituir el kiwi por una mezcla de fresas, frambuesas y arándanos frescos.
Usar chocolate negro fundido y añadir ralladura de naranja a la masa y al relleno.
Omitir el azúcar de la masa y rellenar con jamón, queso y espinacas.
Los crepes sin rellenar se pueden guardar en un recipiente hermético separados por papel de horno. El relleno debe prepararse al momento. Los crepes rellenos no se recomiendan para almacenar.
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23 de febrero de 2026
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