Crepes finos rellenos de champiñones salteados y requesón

El punto delicado de esta receta está en la masa. Para que sea fina pero resistente, la clave es la consistencia líquida y el reposo. Bate bien los ingredientes hasta que no queden grumos y, sobre todo, deja reposar la masa durante 30 minutos. Este tiempo permite que la harina se hidrate por completo y el gluten se relaje, lo que evita que los crepes se rompan al darles la vuelta. Si la masa te queda muy espesa, puedes añadir un chorrito más de leche.
Para el relleno, el secreto está en que los champiñones suelten toda su agua. Saltea los champiñones en láminas a fuego medio-alto durante los 8-10 minutos indicados, sin apresurarte. Verás que primero sueltan líquido y luego empiezan a dorarse. Es fundamental que ese agua se evapore por completo; si no, el relleno quedará aguado y ablandará la masa del crepe. Añade la sal al final del salteado para que no suelten más agua de la necesaria.
Al cocinar los crepes, la primera sartén es la prueba. Calienta bien la sartén antiadherente y unta solo una finísima capa de aceite. Vierte un cucharón pequeño de masa e inclina la sartén rápidamente para cubrir el fondo. Cocina a fuego medio-alto durante 1-2 minutos hasta que los bordes se sequen y se despeguen. Usa una espátula fina para dar la vuelta y cocina solo 30 segundos más por el otro lado. Si el primero no te sale perfecto, no te preocupes, es normal. Ajusta la temperatura (a menudo hay que bajarla un poco) y la cantidad de masa para los siguientes.
Para montarlos, mezcla bien el requesón con los champiñones ya fríos o tibios. No sobrecargues los crepes, una cucharada generosa en el centro es suficiente. Dóblalos en cuadrados o enróllalos y colócalos en una bandeja. El paso final de 5-7 minutos en el horno precalentado a 180°C es clave para que se calienten por dentro y el requesón se funda ligeramente, integrando todos los sabores. Sírvelos al momento.
Si no tienes requesón, el queso ricotta es la sustitución más directa. Los champiñones puedes cambiarlos por espinacas bien escurridas o calabacín en juliana. La masa de crepes sobrante se conserva bien en la nevera 1-2 días; si se espesa, añade un poco de leche. Los crepes ya cocidos (sin rellenar) se pueden apilar con papel de horno entre ellos, envolver en film y congelar.
Sustituir los champiñones por espinacas salteadas y el requesón por queso de cabra desmenuzado
Usar leche vegetal, sustituir los huevos por harina de garbanzo y el requesón por tofu desmenuzado sazonado
Añadir jamón serrano en trozos pequeños y sustituir el requesón por queso gruyère rallado
Almacenar los crepes cocidos sin rellenar en un recipiente hermético separados por papel de hornear. Los crepes rellenos deben consumirse en el día. Para recalentar, calentar en el horno a 160°C durante 5 minutos o en el microondas 30 segundos.
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23 de febrero de 2026
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