Deliciosos crepes rellenos de jamón y queso, perfectos para un brunch especial

Los crepes salados son una deliciosa adaptación de la clásica receta francesa, transformando el tradicional postre en un plato principal perfecto para desayunos y brunches. Originarios de la región de Bretaña en Francia, los crepes han evolucionado para incluir rellenos salados que satisfacen los paladares más exigentes en la primera comida del día.
La masa de estos crepes es ligera y delicada, con una textura suave y sedosa que se deshace en la boca. El secreto está en la proporción perfecta entre huevos, leche y harina, que crea una base neutra pero sabrosa que complementa cualquier relleno. La cocción en sartén antiadherente garantiza ese color dorado uniforme tan característico.
Para el relleno, hemos elegido una combinación clásica y siempre exitosa: jamón cocido de calidad y queso gruyère derretido. El jamón aporta un sabor ahumado y salado, mientras que el queso fundido crea una textura cremosa que envuelve cada bocado. Esta combinación crea un contraste perfecto con la suavidad de la masa.
La presentación es clave para disfrutar plenamente de estos crepes. Se sirven calientes, doblados en triángulo o enrollados, con un toque de perejil fresco picado por encima. Para un brunch más completo, se pueden acompañar con una ensalada verde ligera o tomates cherry asados.
Estos crepes son versátiles y permiten múltiples variaciones según los gustos y lo que tengamos en la nevera. Se pueden preparar con antelación y calentar justo antes de servir, lo que los hace ideales para reuniones familiares o cuando tenemos invitados.
El resultado final es un plato elegante pero sencillo, que combina la sofisticación de la cocina francesa con la practicidad necesaria para un desayuno o brunch especial. Cada bocado ofrece una armonía de texturas y sabores que harán de cualquier mañana una ocasión memorable.
Sustituir el jamón por espinacas salteadas y el queso gruyère por queso de cabra desmenuzado.
Rellenar con champiñones salteados y una cucharada de bechamel antes de doblar.
Usar pimientos asados, calabacín a la plancha y queso mozzarella en lugar del jamón.
Guardar los crepes cocidos sin rellenar en un recipiente hermético separados por papel vegetal. Los crepes rellenos se deben consumir inmediatamente o guardar en la nevera máximo 1 día y recalentar en el horno.
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