El sándwich francés gratinado con jamón y queso

El Croque-Monsieur es un clásico de la gastronomía francesa que nació en los cafés parisinos a principios del siglo XX. Este sándwich gratinado se convirtió rápidamente en un símbolo de la cocina bistro, ofreciendo una combinación perfecta de texturas crujientes y cremosas que conquista paladares en todo el mundo. Su nombre, que literalmente significa "señor crujiente", hace referencia al sonido que produce al morderlo cuando está perfectamente dorado.
La magia del Croque-Monsieur reside en su aparente simplicidad: pan de molde, jamón cocido y queso fundido. Sin embargo, la técnica de la bechamel y el gratinado final lo elevan a otra categoría. La salsa bechamel no solo aporta cremosidad, sino que también mantiene la humedad interior mientras el exterior se dora perfectamente en el horno o la plancha
El sabor es una deliciosa combinación de lo salado del jamón, lo cremoso del queso y la riqueza de la bechamel, todo envuelto en pan tostado con un toque de mantequilla. La textura contrasta un exterior crujiente con un interior suave y fundente que se deshace en la boca. Cada bocado es una experiencia sensorial completa que evoca las terrazas de los cafés parisinos.
Para la presentación, tradicionalmente se sirve cortado en diagonal para mostrar las capas interiores, acompañado de una ensalada verde simple con vinagreta. El contraste visual entre el dorado del pan y el blanco de la bechamel es parte de su encanto. Se puede espolvorear con un poco de perejil picado o pimentón dulce para añadir color.
Este plato es perfecto para una comida rápida pero elegante, ideal para compartir en pareja o para sorprender a invitados con un clásico francés. Su versatilidad permite múltiples variaciones, desde añadir huevo (Croque-Madame) hasta incorporar setas o espinacas para versiones más elaboradas.
El secreto de un buen Croque-Monsieur está en la calidad de los ingredientes: pan de molde fresco, jamón de buena calidad y quesos que fundan bien como el gruyère o emmental. La bechamel debe tener la consistencia perfecta, ni demasiado líquida ni demasiado espesa, para lograr ese equilibrio textural que lo hace inconfundible.
Añade un huevo frito encima de cada sándwich antes de servir
Incorpora champiñones salteados junto con el jamón
Sustituye el jamón por espinacas salteadas o berenjenas a la plancha
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Recalentar en horno a 180°C durante 10 minutos para recuperar la textura crujiente.
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