Un clásico francés con manzana, camembert y bechamel al vino

Si quieres que siempre te salga bien, fija la atención en la bechamel. El punto clave es cocinar bien el roux (la mezcla de mantequilla y harina) a fuego medio durante esos 2 minutos que indica la receta, removiendo sin parar. Si no se cocina lo suficiente, la salsa sabe a harina cruda; si se quema, amarga. Luego, añade la leche y el vino blanco poco a poco, batiendo con energía para evitar grumos. La salsa debe quedar espesa, pero no como un puré. Si te queda muy densa, añade un chorrito más de leche o vino.
Para el montaje, usa pan de molde que no sea muy blando, para que aguante bien el relleno y el horneado. Unta la mantequilla solo en la cara exterior del pan; esto es lo que le dará el crujiente dorado en la sartén. Dentro, distribuye bien los ingredientes: una capa de jamón, las láminas finas de manzana (que aportan frescor y cortan la grasa), luego el emmental rallado y por último el camembert en láminas. El orden importa: el camembert, al estar arriba, se fundirá directamente con la bechamel en el horno.
En la sartén, el truco es la paciencia. Calienta a fuego medio y no los muevas hasta que se hayan sellado. Deben dorarse en 3-4 minutos por lado. Si el fuego es muy alto, el pan se quema antes de que el queso del interior se caliente. Si es muy bajo, el pan se pondrá correoso. La idea aquí no es cocinarlos del todo, sino sellarlos y darles ese color inicial.
El toque final es el horno. Precaliéntalo bien a 200°C. Una vez los sándwiches están en la bandeja, cúbrelos con una capa generosa, pero no excesiva, de bechamel. Si pones demasiada, puede que no se dore bien y quede empapado. Espolvorea el parmesano rallado, que ayudará a formar una costra deliciosa. Hornéalos durante 8-10 minutos, vigilando al final. Están listos cuando la superficie esté dorada y burbujeante. Sácalos y déjalos reposar 2 minutos; así el interior se asienta y no te quemarás al comerlos. Si los preparas con antelación, puedes montarlos y tener lista la bechamel, pero ásalos y hornéalos justo antes de servir.
Añadir un huevo frito encima de cada sándwich antes de servir
Sustituir el jamón por espinacas salteadas o champiñones
Utilizar sidra de manzana normanda en lugar de vino blanco para un sabor más auténtico
Guardar los croque-monsieur cocidos en un recipiente hermético en el refrigerador. Recalentar en el horno a 180°C durante 8-10 minutos para recuperar la textura crujiente.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.