Deliciosas croquetas cremosas con relleno de pollo y bechamel

Las croquetas de pollo son un clásico de la cocina española que nunca pasa de moda. Estas delicias doradas y crujientes por fuera, con un interior cremoso y sabroso, son el aperitivo perfecto para cualquier ocasión. Su origen se remonta a la necesidad de aprovechar las sobras de comida, especialmente el pollo cocido, transformándolas en un plato exquisito que hoy en día se sirve en los mejores restaurantes y hogares españoles.
El secreto de unas buenas croquetas reside en la bechamel, que debe tener la consistencia perfecta para que las croquetas mantengan su forma durante el frito y ofrezcan ese interior sedoso y cremoso que las caracteriza. La combinación del pollo desmenuzado con la bechamel bien sazonada crea una armonía de sabores que se realza con el crujiente exterior dorado.
La textura es fundamental en este plato: un exterior dorado y crujiente que se rompe al primer bocado, revelando un interior suave, cremoso y lleno de sabor. El contraste entre lo crujiente y lo cremoso es lo que hace a las croquetas tan adictivas y especiales.
Para la presentación, se recomienda servir las croquetas calientes, recién salidas del aceite, sobre un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Se pueden acompañar con una rodaja de limón para dar un toque cítrico o con una salsa ligera como alioli o salsa rosa. La disposición en círculo o en línea recta realza su aspecto dorado y apetitoso.
Un consejo importante es dejar reposar la masa de las croquetas en la nevera durante al menos 2 horas, o preferiblemente toda la noche, para que la bechamel se asiente y las croquetas mantengan mejor su forma durante el frito. También es crucial que el aceite esté a la temperatura correcta (180°C) para que se doren uniformemente sin quemarse.
Estas croquetas son versátiles y se pueden personalizar con diferentes ingredientes, pero la versión clásica de pollo sigue siendo la favorita de muchos. Son perfectas para reuniones familiares, tapas con amigos o como entrante en una cena especial.
Sustituir el pollo por 200g de jamón serrano picado finamente
Añadir 150g de queso rallado (manchego o emmental) a la bechamel
Usar setas salteadas o espinacas en lugar de pollo
Guardar las croquetas cocidas en un recipiente hermético en la nevera. Para recalentar, hornear a 180°C durante 10 minutos o freír brevemente.