Croquetas cremosas con pollo y bechamel, paso a paso

El secreto para que salga bien está en la consistencia de la bechamel. Tiene que quedar tan espesa que, al enfriarse, puedas moldearla con las manos sin que se pegue. Si la masa está blanda, las croquetas se desparramarán en el aceite. Para lograrlo, cocina el roux (la mezcla de mantequilla y harina) bien, removiendo unos 2-3 minutos hasta que huela a galleta, y luego añade la leche caliente poco a poco, batiendo sin parar hasta que espese. El punto es que, al verterla en la bandeja, no se extienda, sino que se mantenga en un montón.
El reposo en frío no es una sugerencia, es obligatorio. Después de cubrir la masa con film transparente tocando la superficie (esto evita que se forme una costra), métela en la nevera al menos 2 horas, y a ser posible toda la noche. Este tiempo permite que la bechamel se asiente y se firme, lo que hace que darles forma y empanarlas después sea mucho más fácil y limpio.
A la hora de freír, el control de la temperatura es clave. Usa un termómetro si puedes, porque si el aceite no está a 180°C, las croquetas absorberán grasa o se quemarán por fuera quedando crudas dentro. Fríe en lotes pequeños para no bajar la temperatura del aceite. Con 2-3 minutossuelen ser suficientes para que queden doradas y crujientes. Si no tienes termómetro, prueba con un trocito de pan: debe dorarse en unos 30 segundos.
Para el rebozado, sigue el orden clásico: harina, huevo batido y pan rallado. Presiona ligeramente al pasarlas por el pan para que se adhiera bien y forme una capa uniforme. Si la masa se te pega a las manos al darles forma, enharínatelas ligeramente. Y un truco: si sofreís bien la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes, y luego integras ese pollo en la bechamel cocinando un par de minutos más, el sabor de fondo será mucho más profundo.
Si te sobran, guárdalas una vez frías en un recipiente hermético en la nevera. Para recalentarlas y que recuperen el crujiente, el horno es mejor que el microondas. Ponlas en una bandeja a 180°C unos 5-10 minutos. Y sírvelas siempre bien calientes, que es cuando la textura cremosa por dentro y crujiente por fuera está en su punto.
Sustituir el pollo por 200g de jamón serrano picado finamente
Añadir 150g de queso rallado (manchego o emmental) a la bechamel
Usar setas salteadas o espinacas en lugar de pollo
Guardar las croquetas cocidas en un recipiente hermético en la nevera. Para recalentar, hornear a 180°C durante 10 minutos o freír brevemente.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.