Un plato tradicional marroquí lleno de color y sabor

El cuscús de siete verduras es un plato emblemático de la cocina marroquí que combina la suavidad del cuscús con la riqueza de las verduras de temporada. Este plato tiene sus raíces en las tradiciones bereberes del norte de África y se ha convertido en un elemento fundamental de la gastronomía marroquí, especialmente en celebraciones familiares y festividades religiosas.
La selección de siete verduras no es casual, ya que representa la abundancia y la diversidad de la tierra. Cada verdura aporta su textura y sabor único: la zanahoria dulce, el calabacín suave, la berenjena carnosa, el pimiento colorido, el nabo terroso, la calabaza dulce y los garbanzos nutritivos. Esta combinación crea una armonía de sabores que se complementa perfectamente con las especias tradicionales.
El sabor del plato es una deliciosa mezcla de dulzura natural de las verduras con el toque cálido del comino, la cúrcuma y el jengibre. La textura es variada: el cuscús es esponjoso y ligero, mientras que las verduras mantienen cierto grado de firmeza que contrasta agradablemente. El caldo de verduras aromatizado impregna cada grano de cuscús con su sabor.
Para la presentación, se recomienda servir el cuscús en una fuente grande tradicional, colocando el cuscús en el centro y distribuyendo las verduras alrededor en forma de rueda de colores. Se puede decorar con perejil fresco picado y unas rodajas de limón confitado. La presentación debe ser generosa y colorida, reflejando la hospitalidad marroquí.
Este plato es perfecto para compartir en familia o con amigos, ya que fomenta la conversación y el disfrute colectivo de la comida. Es un plato completo que satisface tanto por su sabor como por su valor nutricional, siendo rico en fibra, vitaminas y minerales esenciales.
Un consejo importante es dejar reposar el cuscús cubierto durante 5 minutos después de cocinarlo para que los granos se separen y queden perfectamente esponjosos. También se puede ajustar la cantidad de especias según el gusto personal, aunque el equilibrio tradicional es lo que hace único este plato.
Añadir 500g de pechuga de pollo cortada en cubos al sofrito de cebolla y cocinar hasta que esté dorado antes de agregar las verduras.
Añadir 1 cucharadita de harissa o 1 chile picado al sofrito de especias para un toque picante.
Decorar con almendras fileteadas tostadas, piñones y pasas de Corinto remojadas.
Guardar el cuscús y las verduras por separado en recipientes herméticos. Para recalentar, añadir un poco de caldo o agua y calentar al vapor o en el microondas.
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