Un plato tradicional del norte de África lleno de sabor y color

El cuscús de verduras es uno de los platos más emblemáticos de la cocina marroquí, con una historia que se remonta a siglos atrás en las regiones bereberes del norte de África. Este plato tradicionalmente se preparaba en ocasiones especiales y festividades familiares, utilizando el cuscús de sémola de trigo duro que se cocinaba al vapor sobre un guiso de verduras y especias aromáticas. La combinación de especias como el comino, la cúrcuma y el cilantro crea un perfil de sabor único que transporta directamente a los zocos de Marrakech.
La textura del cuscús es ligera y esponjosa, absorbiendo perfectamente los sabores del caldo de verduras y especias. Las verduras aportan diferentes texturas: la zanahoria y el calabacín mantienen cierta firmeza, mientras que los garbanzos añaden un toque cremoso. El sabor es complejo pero equilibrado, con notas terrosas de las especias, dulzura natural de las verduras y un toque fresco del cilantro y el perejil.
Para la presentación tradicional, se sirve el cuscús formando un montículo en el centro del plato, rodeado por las verduras y garbanzos. Se puede decorar con más cilantro fresco picado y unas rodajas de limón para que cada comensal pueda exprimir un poco sobre su porción. En Marruecos, es común servir este plato en una gran bandeja comunitaria, donde todos comparten de la misma fuente.
Este plato es perfecto para reuniones familiares o cenas con amigos, ya que se puede preparar con anticipación y sabe aún mejor al día siguiente. La versatilidad del cuscús permite adaptar las verduras según la temporada, manteniendo siempre el equilibrio de sabores característico de la cocina marroquí. Es un plato nutritivo, completo y que satisface tanto a vegetarianos como a carnívoros.
Para lograr el cuscús perfecto, es fundamental respetar el tiempo de reposo después de añadir el agua caliente, permitiendo que los granos se hidraten uniformemente sin quedar pegajosos. El caldo de verduras debe estar bien sazonado, ya que es lo que dará sabor al cuscús durante la cocción al vapor. Las especias deben tostarse ligeramente en aceite para liberar todos sus aromas antes de añadir las verduras.
En cuanto a las variaciones, se pueden añadir frutos secos como pasas o albaricoques secos para un toque dulce, o piñones tostados para añadir crujiente. Algunas regiones de Marruecos incluyen también calabaza o batata, que aportan dulzura natural y cremosidad al guiso. Sea cual sea la combinación de verduras elegida, el resultado siempre será un plato reconfortante y lleno de sabor.
Añade 50g de pasas y 30g de piñones tostados al guiso los últimos 5 minutos de cocción para un contraste dulce y crujiente.
Incorpora 1 cucharadita de harissa o 1 chile picado al sofrito inicial para quienes prefieran un toque picante.
Añade 200g de tofu marinado y dorado en cubos, o seitán troceado, para una versión más proteica.
Guarda el cuscús y el guiso por separado en recipientes herméticos. Para recalentar, añade un poco de agua o caldo al cuscús y calienta en el microondas o al vapor. El guiso se puede recalentar en una sartén a fuego medio.
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