Pescado fresco marinado con hierbas mediterráneas y asado a la perfección

La dorada a la barbacoa es un plato emblemático de la cocina mediterránea que combina la frescura del pescado del día con el inconfundible sabor ahumado de la parrilla. Originaria de las costas españolas y griegas, esta preparación ha sido durante siglos la forma preferida de los pescadores para disfrutar de sus capturas, aprovechando las brasas de leña para realzar el sabor natural del pescado.
El secreto de una buena dorada a la barbacoa reside en la calidad del pescado y en una marinada sencilla pero efectiva. La dorada, con su carne blanca y firme, se caracteriza por un sabor delicado y ligeramente dulce que se complementa perfectamente con el aroma del romero, el tomillo y el ajo. Al asarse sobre las brasas, la piel se vuelve crujiente mientras la carne interior mantiene su jugosidad y textura tierna.
La presentación tradicional suele ser muy sencilla pero impactante: se sirve la dorada entera sobre una fuente de madera o cerámica, decorada con rodajas de limón y ramitas de las hierbas utilizadas en la marinada. El contraste visual entre la piel dorada y crujiente y la carne blanca y jugosa es realmente apetitoso. Para una experiencia completa, se recomienda acompañar con unas cuñas de limón fresco para rociar en el momento de servir.
Este plato es ideal para reuniones al aire libre y celebraciones estivales, ya que combina la sencillez de preparación con resultados espectaculares. La cocción a la barbacoa no solo aporta sabor, sino que también permite cocinar de forma saludable, utilizando poca grasa y aprovechando el calor directo para sellar los jugos del pescado. La dorada queda perfectamente cocida cuando la carne se desprende fácilmente de la espina central.
Para los amantes del pescado, esta receta representa la esencia de la cocina mediterránea: ingredientes frescos, preparación sencilla y sabores auténticos. El humo de la barbacoa impregna sutilmente la carne, creando una experiencia sensorial que va más allá del simple sabor, evocando memorias de veranos junto al mar y comidas compartidas con amigos y familia.
Si no tienes barbacoa, puedes preparar la dorada en el horno a 200°C durante 20-25 minutos, hasta que esté dorada y cocida.
Acompaña la dorada con pimientos, berenjenas y calabacín asados a la barbacoa para una comida completa.
Sustituye el limón por naranja o lima para un perfil de sabor diferente.
Guardar las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador. Consumir dentro de las 24 horas. No se recomienda congelar ya que la textura del pescado puede verse afectada.
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