Deliciosas empanadas rellenas de queso derretido

Las empanadas de queso son un clásico de la gastronomía argentina que ha conquistado paladares en todo el mundo. Estas delicias de masa crujiente rellenas de queso derretido representan la fusión perfecta entre la tradición europea y los ingredientes americanos, creando un bocado irresistible que se ha convertido en emblema de la cocina criolla.
La textura de estas empanadas es verdaderamente especial: una masa dorada y crujiente por fuera que contrasta maravillosamente con el interior cremoso y fundente del queso. El sabor es suave pero contundente, con notas lácteas que se realzan con el toque de condimentos tradicionales como el comino y el pimentón, creando una experiencia sensorial que va desde el primer crujido hasta el último bocado.
Para preparar la masa perfecta, es fundamental trabajar con ingredientes a temperatura ambiente y amasar con paciencia hasta obtener una textura suave y elástica. El reposo de la masa es clave para que desarrolle su estructura y sea fácil de estirar sin romperse. La técnica del repulgue, aunque requiere práctica, es lo que da a las empanadas su característico aspecto artesanal y sellado perfecto.
En cuanto a la presentación, las empanadas de queso lucen espectaculares servidas en una fuente de madera o cerámica rústica, acompañadas de salsa chimichurri o salsa criolla para quienes prefieren un toque picante. Se pueden decorar con hojas de perejil fresco y rodajas de limón alrededor del plato, creando un contraste de colores que realza su apetitoso aspecto dorado.
El secreto del éxito está en la calidad del queso utilizado: un buen queso semiduro que se derrita bien pero mantenga cierta estructura, como el queso fresco o el mozzarella. También es importante sellar bien los bordes para evitar que el queso se escape durante la cocción, lo que se logra humedeciendo ligeramente los bordes antes de presionarlos.
Estas empanadas son versátiles y se adaptan a cualquier ocasión, desde una reunión informal hasta una celebración especial. Su tamaño perfecto para comer con las manos las convierte en el aperitivo ideal, mientras que su sabor reconfortante las hace apropiadas incluso como plato principal ligero acompañado de una ensalada fresca.
Añadir 100g de jamón cocido picado al relleno de queso
Incorporar ají molido o trocitos de jalapeño al relleno
Añadir espinacas salteadas y champiñones al relleno
Guardar en recipiente hermético una vez frías. Para recalentar, hornear 10 minutos a 180°C