Tradicionales empanadas de carne cortada a cuchillo con aceitunas y huevo duro

Las empanadas mendocinas son un ícono de la gastronomía argentina, especialmente de la región de Mendoza. Estas empanadas se caracterizan por su relleno de carne cortada a cuchillo, lo que les da una textura única y auténtica que las diferencia de otras empanadas argentinas. La tradición mendocina en la preparación de empanadas se remonta a las influencias indígenas y españolas, creando una fusión culinaria que ha perdurado por generaciones.
El sabor de estas empanadas es robusto y equilibrado, con la carne como protagonista acompañada de cebolla, pimiento, aceitunas y huevo duro. La carne cortada a cuchillo mantiene su jugosidad y textura, mientras que las aceitunas aportan un toque salado característico. El comino y el ají molido le dan ese sabor distintivo que hace reconocible a las empanadas mendocinas entre todas las variedades argentinas.
La masa debe ser fina pero resistente, capaz de contener el jugoso relleno sin romperse durante la cocción. Tradicionalmente se sellan con el característico repulgue mendocino, que no solo es decorativo sino que asegura que el relleno quede perfectamente contenido. La cocción en horno fuerte permite que la masa quede dorada y crujiente por fuera, mientras el interior se mantiene húmedo y sabroso.
Para la presentación, se sirven calientes directamente del horno, generalmente acompañadas de una salsa criolla o chimichurri. En Mendoza es común servirlas en bandejas de madera, decoradas con ramitas de perejil fresco. La experiencia de comer una empanada mendocina recién horneada es incomparable, con ese aroma que inunda la cocina y ese primer bocado donde se mezclan todos los sabores.
Estas empanadas son ideales para reuniones familiares, asados o cualquier ocasión especial donde se quiera compartir algo tradicional y delicioso. Cada provincia argentina tiene su versión de empanadas, pero las mendocinas destacan por su técnica de corte de carne y su balance de sabores. Son un verdadero tesoro de la cocina regional que vale la pena preparar con paciencia y cariño.
Un consejo importante es dejar reposar la masa antes de estirarla, esto permite que el gluten se relaje y sea más fácil trabajar con ella. También es fundamental no sobrecargar las empanadas con demasiado relleno, ya que podrían abrirse durante la cocción. El sellado debe ser firme pero cuidadoso, asegurando que los bordes queden bien unidos.
Sustituir la carne de res por pollo desmenuzado y agregar un poco de crema para mayor jugosidad.
Reemplazar la carne por una mezcla de champiñones, espinacas y queso fresco.
Para un sabor más auténtico, hornear en horno de barro precalentado si se tiene acceso.
Guardar las empanadas cocidas en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, colocar en horno precalentado a 180°C durante 10 minutos o hasta que estén calientes.
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