Las auténticas empanadas del norte argentino

Las empanadas tucumanas son un verdadero tesoro de la gastronomía argentina, originarias de la provincia de Tucumán en el noroeste del país. Estas empanadas se caracterizan por su masa fina y crujiente, rellena con un guiso de carne cortada a cuchillo que se cocina lentamente con cebolla, pimentón y comino, creando un sabor intenso y aromático que refleja la rica herencia cultural de la región.
La tradición de las empanadas tucumanas se remonta a la época colonial, cuando los españoles introdujeron la técnica de la masa rellena en América. Con el tiempo, los habitantes de Tucumán adaptaron la receta utilizando ingredientes locales y técnicas de cocción en hornos de barro, desarrollando una versión única que se ha convertido en símbolo de identidad regional. Cada familia tucumana guarda celosamente su receta secreta, transmitida de generación en generación.
El sabor de estas empanadas es una explosión de sabores terrosos y especiados, donde la carne de res se combina perfectamente con la dulzura de la cebolla caramelizada y el toque ahumado del pimentón. La textura es un contraste perfecto entre la masa dorada y crujiente por fuera y el relleno jugoso y tierno por dentro. El comino añade una nota cálida y aromática que define el carácter de estas empanadas.
Para la presentación tradicional, se sirven las empanadas en una fuente de barro o madera, acompañadas de limón cortado en gajos para rociar sobre ellas justo antes de comer. Es fundamental que el repulgue (el borde sellado) quede perfectamente cerrado y decorado, ya que esto no solo asegura que no se escape el jugo durante la cocción, sino que también demuestra la habilidad del cocinero.
El secreto de una buena empanada tucumana está en la paciencia: tanto en la preparación de la masa, que debe reposar adecuadamente, como en la cocción lenta del relleno. La carne debe cortarse manualmente a cuchillo para mantener su textura, nunca molida, y las cebollas deben cocinarse hasta quedar transparentes y dulces sin dorarse demasiado
Estas empanadas son perfectas para compartir en reuniones familiares o con amigos, ya que su tamaño individual las hace ideales para comer con las manos. Se pueden acompañar con una salsa criolla picante o simplemente con un buen vino tinto malbec. La experiencia de morder una empanada tucumana recién horneada, con su jugo caliente y aromático, es verdaderamente inolvidable.
Sustituir la carne de res por pollo desmenuzado y agregar pasas de uva al relleno.
Usar choclo, zapallo y queso fresco en lugar de carne, manteniendo las especias tradicionales.
Añadir ají molido o rodajas de ají fresco al relleno para quienes prefieren más picante.
Guardar las empanadas cocidas en un recipiente hermético en la nevera. Para recalentar, colocar en horno precalentado a 180°C por 10 minutos.