Tradicionales enchiladas rojas de San Luis Potosí

Las enchiladas potosinas son un platillo emblemático del estado de San Luis Potosí, México. A diferencia de las enchiladas tradicionales que se bañan en salsa después de ser enrolladas, las potosinas se preparan con la masa de maíz ya teñida de rojo gracias a la incorporación de chile guajillo en la propia masa. Este distintivo color rojo intenso y su característico sabor ligeramente picante las hacen inconfundibles.
La preparación comienza con la elaboración de una masa especial que combina maíz nixtamalizado con chiles guajillos desvenados y remojados. Esta masa se extiende en tortillas delgadas que se rellenan tradicionalmente con queso fresco desmoronado y cebolla picada, aunque existen variaciones regionales. El proceso de cocción en comal le da a las tortillas esa textura ligeramente crujiente por fuera mientras mantienen su suavidad interior.
El sabor de las enchiladas potosinas es una armonía perfecta entre el maíz, el picante suave del guajillo y la cremosidad del queso. El chile guajillo aporta un sabor ahumado y frutal con un nivel de picor moderado que no abruma, permitiendo que los demás ingredientes brillen. La textura es un deleite: tortillas con un exterior ligeramente tostado que contrasta con el relleno fundido y cremoso.
Para la presentación tradicional, se sirven tres enchiladas por persona acompañadas de lechuga fresca picada, rodajas de cebolla morada encurtida y crema ácida. Es común añadir también zanahorias y papas cocidas en cubos como guarnición. La combinación de colores - el rojo intenso de las enchiladas, el verde de la lechuga, el blanco de la crema y el morado de la cebolla - crea un plato visualmente atractivo.
Este platillo tiene sus raíces en la cocina conventual del siglo XIX, donde las monjas adaptaron técnicas prehispánicas con ingredientes españoles. Las enchiladas potosinas representan la fusión cultural que define la gastronomía mexicana, manteniéndose como un platillo festivo que se sirve en celebraciones familiares y ferias regionales.
Un consejo importante es servir las enchiladas inmediatamente después de prepararlas para disfrutar de su textura óptima. Si se dejan reposar demasiado tiempo, la masa puede absorber humedad y perder su característica consistencia. Para una experiencia auténtica, acompáñalas con un atole de guayaba o un agua fresca de jamaica.
Añade pollo deshebrado al relleno junto con el queso para una versión más sustanciosa
Sustituye el queso fresco por tofu desmenuzado sazonado y usa aceite vegetal en lugar de manteca
Agrega chorizo frito y escurrido al relleno para un sabor más intenso y picante
Guarda las enchiladas en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, colócalas en un comal o sartén a fuego medio hasta que se calienten por completo. No se recomienda congelar ya que la masa puede cambiar de textura.
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