Tradicionales enchiladas mexicanas con salsa roja y queso gratinado

Las enchiladas rojas de pollo son un plato emblemático de la cocina mexicana que combina la suavidad del pollo deshebrado con la intensidad de una salsa de chiles guajillo y ancho. Este platillo tiene sus raíces en la época prehispánica, donde los indígenas preparaban tortillas bañadas en salsa de chile, evolucionando con la llegada de los españoles que incorporaron ingredientes como el queso y la crema.
La textura de las enchiladas es una deliciosa combinación: tortillas de maíz suaves pero firmes, rellenas de pollo jugoso y cubiertas con una salsa espesa y aromática. El queso gratinado añade una capa cremosa que se funde con la salsa, mientras que la crema y la cebolla cruda aportan frescura y contraste.
El sabor es complejo y equilibrado: los chiles guajillo aportan un toque ahumado y dulce, mientras que los chiles anchos brindan profundidad y un ligero picor. El ajo y la cebolla en la salsa crean una base aromática, y el comino añade un toque terroso que complementa perfectamente los demás ingredientes.
Para la presentación, se recomienda servir las enchiladas en un plato hondo individual, adornadas con crema fresca, cebolla picada, queso fresco desmoronado y unas hojas de cilantro. Acompañar con frijoles refritos y arroz blanco para una comida completa y tradicional.
Un consejo importante es freír ligeramente las tortillas antes de rellenarlas, esto las hace más resistentes al enrollado y evita que se deshagan con la salsa. También se puede ajustar el nivel de picor usando más o menos chiles según el gusto personal.
Este plato es perfecto para compartir en familia o para impresionar a invitados, ya que combina autenticidad, sabor y una presentación colorida que refleja la riqueza de la gastronomía mexicana.
Sustituye la salsa roja por una salsa verde hecha con tomates verdes, chiles serranos y cilantro.
Añade crema espesa a la salsa y cubre con más queso gratinado para una versión más cremosa.
Rellena con espinacas, champiñones y queso panela en lugar de pollo.
Guarda las enchiladas sobrantes en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta en el horno a 160°C durante 15-20 minutos o en el microondas cubiertas con papel film.
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