Una ensalada gourmet con sabores mediterráneos y un toque cítrico

Esta ensalada de alcachofa, jamón ibérico y velouté de limón es una creación culinaria que combina la tradición mediterránea con técnicas modernas de cocina. Las alcachofas, consideradas una de las verduras más nobles de la gastronomía española, aportan un sabor terroso y una textura única que contrasta perfectamente con la intensidad del jamón ibérico.
El velouté de limón es el elemento que eleva este plato a otro nivel. Se trata de una emulsión cremosa y ligera que aporta la acidez justa para equilibrar los sabores. La combinación del cítrico con el aceite de oliva virgen extra crea una salsa que envuelve cada ingrediente sin apabullarlos, permitiendo que cada elemento mantenga su personalidad.
La textura juega un papel fundamental en esta ensalada. La crujiente lechuga, la suavidad de las alcachofas cocidas al punto justo, la untuosidad del queso de cabra y la firmeza del jamón ibérico crean una experiencia sensorial completa en cada bocado. Cada ingrediente ha sido seleccionado para aportar no solo sabor sino también una textura distintiva.
Para la presentación, se recomienda servir en platos planos blancos que permitan apreciar los colores de los ingredientes. Colocar primero la base de lechugas, luego distribuir las alcachofas y el queso de cabra, coronar con las láminas de jamón ibérico y finalmente rociar con el velouté de limón justo antes de servir. Decorar con unas hojas de rúcula fresca y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Esta ensalada es perfecta para ocasiones especiales donde se busca impresar con un plato sofisticado pero equilibrado. El contraste entre lo cálido de las alcachofas y lo frío de la lechuga, junto con la temperatura ambiente del jamón ibérico, crea una experiencia gastronómica memorable.
Se recomienda utilizar alcachofas frescas de temporada para obtener el mejor sabor, aunque en su defecto se pueden utilizar corazones de alcachofa en conserva de buena calidad. El jamón ibérico debe ser de bellota para garantizar la intensidad de sabor necesaria que equilibre la acidez del limón.
Sustituir el jamón ibérico por setas salteadas (portobello o shiitake) y el queso de cabra por tofu ahumado o queso vegano.
En lugar de nueces, se pueden usar piñones tostados, almendras laminadas o avellanas picadas.
Añadir gajos de naranja sanguina o pomelo rosado para más color y variedad de sabores cítricos.
Guardar los ingredientes por separado: las alcachofas cocidas en un recipiente hermético, el velouté de limón en un frasco de vidrio, y la ensalada de lechugas sin aderezar en una bolsa de plástico. El jamón ibérico conservar en su envoltorio original. Montar la ensalada justo antes de servir.
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