Deliciosa ensalada japonesa con algas marinadas y sésamo

La ensalada de algas wakame es un plato tradicional japonés que combina la frescura del mar con sabores umami y notas cítricas. Esta ensalada se ha popularizado en todo el mundo gracias a su textura única y sus propiedades nutricionales excepcionales. Las algas wakame, ricas en minerales como yodo, calcio y hierro, aportan un sabor delicado que recuerda al océano.
La preparación comienza con la hidratación de las algas secas, que se transforman en hojas tiernas y brillantes de color verde esmeralda. El aliño, una mezcla equilibrada de salsa de soja, vinagre de arroz, aceite de sésamo y un toque de azúcar, penetra en las algas creando una experiencia de sabor compleja donde lo salado, lo ácido y lo dulce se armonizan perfectamente.
La textura es uno de los aspectos más destacados de este plato: las algas ofrecen una consistencia gelatinosa pero crujiente, mientras que las semillas de sésamo tostadas añaden un contraste crocante. El pepino aporta frescura y humedad, creando un equilibrio perfecto con la intensidad de las algas.
Para la presentación, se recomienda servir la ensalada en cuencos individuales o en un plato llano, decorando con semillas de sésamo negro y blanco para crear un efecto visual atractivo. Se puede acompañar con gajos de limón o lima para que cada comensal ajuste la acidez a su gusto.
Esta ensalada es ideal como entrante refrescante antes de platos principales más contundentes, o como acompañamiento de sushi y sashimi. Su versatilidad permite adaptarla a diferentes ocasiones, desde cenas informales hasta reuniones más formales donde se busca ofrecer algo diferente y saludable.
Un consejo importante es no sobrehidratar las algas, ya que pueden perder su textura característica. También es fundamental escurrirlas bien después de la hidratación para que el aliño no se diluya. La ensalada mejora si se deja marinar al menos 15 minutos antes de servir, permitiendo que los sabores se integren completamente.
Añade 200g de tofu firme cortado en cubos pequeños y marinado en un poco de salsa de soja. Mezcla con las algas para una versión más proteica.
Incorpora juliana de zanahoria y daikon (rábano japonés) para añadir más color y texturas crujientes a la ensalada.
Sustituye el azúcar por sirope de agave o azúcar de coco, y asegúrate de que la salsa de soja sea tamari (sin gluten y vegana).
Conservar en un recipiente hermético en el refrigerador. Las algas pueden continuar absorbiendo el aliño, por lo que es mejor consumir en 1-2 días. No congelar.
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