Cerdo marinado con hierbas sobre lechugas, tomate y queso feta

Si quieres que te salga a la primera, empieza por secar bien el cerdo antes de marinarlo. Si la carne está húmeda, la marinada no se pegará bien y se quemará más fácil en la sartén.
El punto más delicado es la cocción del cerdo. La sartén debe estar bien caliente a fuego medio-alto para que las tiras se doren rápido sin secarse por dentro. No las amontones en la sartén, o se cocerán al vapor en lugar de dorarse. 4-5 minutos por lado suele ser suficiente. Luego, déjalo reposar unos minutos antes de servir; así los jugos se redistribuyen y la carne queda más jugosa.
Para la marinada, no escatimes en el tiempo. 30 minutos es el mínimo, pero si puedes dejarla una o dos horas en la nevera, el sabor a romero, ajo y orégano penetrará mucho más. Si no tienes romero fresco, usa el seco, pero reduce la cantidad a la mitad porque es más potente.
Con la cebolla morada, el truco está en cortarla en láminas lo más finas posible. Así su sabor picante se reparte mejor y no domina ningún bocado. Si te resulta muy fuerte, puedes poner las láminas en un bol con agua fría y un chorrito de vinagre unos minutos; esto la suaviza.
El aderezo es sencillo pero clave. Bátelo bien hasta que la miel y la mostaza de Dijon se integren por completo y emulsione con el aceite. Pruébalo siempre y ajusta de sal. Si lo preparas con antelación, agítalo de nuevo antes de usar, ya que los ingredientes pueden separarse.
A la hora de montar, mi consejo es añadir el aderezo justo antes de servir y mezclar suavemente. Si lo echas demasiado pronto, las lechugas se marchitarán. Sirve la ensalada con el cerdo aún tibio; el contraste con los ingredientes frescos es lo mejor.
Si te sobra cerdo cocido, guárdalo por separado en un táper en la nevera. La ensalada montada es para comer al momento. Para recalentar el cerdo, hazlo brevemente en una sartén a fuego suave con un chorrito de agua o caldo para que no se seque.
Sustituir el cerdo por pechuga de pollo marinada con las mismas hierbas mediterráneas.
Reemplazar el cerdo por garbanzos tostados con las mismas especias para una opción sin carne.
Añadir un puñado de nueces o almendras tostadas picadas para mayor textura crujiente.
Guardar los ingredientes por separado: el cerdo cocido en un recipiente hermético, las verduras lavadas y secas en otro, y el aderezo aparte. Mezclar solo al momento de servir para evitar que las lechugas se marchiten.
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23 de febrero de 2026
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