Una ensalada sofisticada que combina el amargor de las endivias con la cremosidad del queso azul y el dulzor de la pera

Esta ensalada de endivias, nueces y roquefort con vinagreta de pera es una creación culinaria que fusiona sabores contrastantes en perfecta armonía. Originaria de la cocina francesa, esta ensalada representa la elegancia y sofisticación de la gastronomía europea, donde los ingredientes de calidad se combinan con maestría para crear una experiencia sensorial completa.
El sabor principal de esta ensalada es un equilibrio perfecto entre el amargor sutil de las endivias, la cremosidad intensa y picante del roquefort, y la dulzura natural de las peras. Las nueces aportan un toque crujiente y terroso que complementa la textura suave del queso y la fruta. La vinagreta de pera añade una capa adicional de complejidad con su acidez equilibrada y notas frutales.
La textura es verdaderamente multidimensional: las endivias ofrecen una base crujiente y refrescante, el roquefort se deshace suavemente en la boca, las nueces proporcionan un contraste crocante, y la pera en la vinagreta aporta una suavidad sedosa. Cada bocado es una sinfonía de sensaciones que se complementan y realzan mutuamente.
Para la presentación, se recomienda servir esta ensalada en platos individuales amplios, disponiendo las hojas de endivia en forma de abanico. El queso roquefort debe desmenuzarse con cuidado sobre las hojas, mientras que las nueces se distribuyen uniformemente. La vinagreta de pera debe añadirse justo antes de servir para mantener la frescura y textura de los ingredientes.
Esta ensalada es perfecta como primer plato en cenas elegantes o como plato principal ligero. Se recomienda acompañarla con una baguette crujiente para aprovechar los restos de la vinagreta. La temperatura ideal de servicio es fresca, pero no fría, para permitir que todos los sabores se expresen completamente.
Un consejo importante es seleccionar endivias frescas y firmes, con las puntas cerradas y sin manchas. El roquefort debe ser de buena calidad, con vetas azules bien definidas pero no excesivamente salado. Las peras para la vinagreta deben estar maduras pero firmes, para lograr el equilibrio perfecto entre dulzura y acidez.
Sustituir la pera por manzana verde para un sabor más ácido y refrescante
Reemplazar el roquefort por un queso azul vegano o por aguacate en cubos
Guardar los ingredientes por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. La vinagreta se puede preparar con antelación y guardar en un frasco de vidrio. Mezclar justo antes de servir.
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