Una ensalada nutritiva y refrescante con sabores del Mediterráneo

La ensalada de lentejas mediterránea es un plato vibrante y saludable que combina la textura firme de las lentejas con la frescura de las verduras y el aroma de las hierbas mediterráneas. Originaria de las regiones bañadas por el mar Mediterráneo, esta ensalada representa la esencia de la dieta mediterránea, reconocida mundialmente por sus beneficios para la salud cardiovascular y su equilibrio nutricional.
Las lentejas, ricas en proteínas vegetales y fibra, se complementan perfectamente con el tomate jugoso, el pepino crujiente y la cebolla roja que aporta un toque picante. El queso feta añade cremosidad y salinidad, mientras que las aceitunas kalamata proporcionan ese sabor intenso y característico de la cocina griega. La mezcla de hierbas frescas como el perejil y la menta eleva los aromas a otro nivel.
La textura de esta ensalada es una deliciosa combinación: las lentejas mantienen su forma pero son tiernas, los vegetales aportan frescura y crujiente, y el aderezo de limón y aceite de oliva virgen extra une todos los componentes con su acidez equilibrada. Cada bocado es una explosión de sabores que recuerda a los mercados al aire libre de las islas griegas.
Para la presentación, se recomienda servir la ensalada en un plato amplio y poco profundo, distribuyendo uniformemente todos los ingredientes. Decorar con hojas de menta y perejil fresco, y espolvorear un poco más de queso feta desmenuzado por encima. Se puede acompañar con pan pita tostado o simplemente disfrutarla como plato único.
Esta ensalada es ideal para preparar con antelación, ya que los sabores se intensifican cuando reposa en el refrigerador. Las lentejas absorben el aderezo y se vuelven aún más sabrosas. Es un plato versátil que se adapta a diferentes ocasiones, desde una comida familiar hasta una cena elegante.
Desde el punto de vista nutricional, esta ensalada es una excelente fuente de proteínas vegetales, fibra, vitaminas y antioxidantes. Las lentejas proporcionan hierro de origen vegetal, mientras que el aceite de oliva aporta grasas saludables. Es un plato completo que satisface sin dejar sensación de pesadez.
Añadir 200g de atún en conserva escurrido y desmenuzado para aumentar el contenido proteico.
Sustituir las lentejas por garbanzos cocidos para una textura diferente pero igualmente deliciosa.
Añadir 1 aguacate maduro cortado en cubos justo antes de servir para cremosidad extra.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Consumir dentro de 3 días. No congelar, ya que los vegetales perderían su textura.